Peregrinación por las boticas para conseguir un fármaco para el corazón

Las farmacias asisten con impotencia a situaciones de desabastecimiento


lugo / la voz

Conseguir una caja de Rythonorm, un fármaco que prescriben los especialistas en corazón para trastornos del ritmo cardíaco, le supuso a una lucense una peregrinación de dos días por todas las farmacias de la ciudad, llamadas telefónicas a las boticas de los concellos limítrofes y una visita a consultas externas de Cardiología del HULA. Finalmente el medicamento apareció en una farmacia de Sarria y la asegurada pudo evitar el tener que interrumpir el tratamiento.

La paciente, toma este medicamento desde hace ya tiempo, prescrito por su cardiólogo. Cuando acudió con la receta a la farmacia el jueves pasado se encontró que no lo tenía en existencia. La boticaria llamó por teléfono a los almacenes que le sirven habitualmente y pudo comprobar que en ninguno de ellos había el Rythonorm en stock, pese a que ahora, con la informatización de los sistemas, es posible saber si se puede encontrar una caja en los almacenes de la distribuidora de cualquier otro punto de la geografía nacional.

A partir de ese momento empezó la peregrinación por las farmacias de la ciudad para intentar localizarlo en alguna de ellas por si lo tenían existencia. Misión imposible. La respuesta en todas ellas fue que no le quedaban y que no lo servían. Ni en Guntín, ni en Outeiro de Rei, ni en los municipios limítrofes.

Ni el cardiólogo

La paciente decidió entonces acudir al HULA, a la consulta de su cardiólogo habitual. Le explicó a la enfermera lo que le había ocurrido con el medicamento y le pidió que le consultara al especialista por qué podía sustituir este tratamiento. Como no tenía cita y no estaba en la agenda, no pudo entrar en la consulta. La solución: que acudiera a su médico de cabecera para que le recetara otro medicamento similar.

En este caso, finalmente encontró el fármaco, de pura casualidad en una farmacia de Sarria que había vendido otras dos cajas en un mismo día, al que no suele ocurrir, no es excepcional desde hace ya tiempo. Las farmacias llevan meses quejándose de que desabastecimiento de algunos medicamentos. Las distribuidoras no se lo sirven y han tenido que renunciar a atender a muchos de sus clientes habituales como consecuencia de un problema continuado y generalizado que afecta a las boticas de toda España.

Impotencia del farmacéutico

Los farmacéuticos asisten, impotentes, a un aumento no solo el número de medicamentos afectados, sino el tiempo que tarda en regularizarse el suministro. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios dispone de un listado, que el pasado viernes era de 180 fármacos con problemas. Pero, estos 180 no son todos. Hay otros muchos, cuyo número se desconoce, que también es difícil encontrarlos en las boticas. No están incluidos en el listado oficial porque no cumplen todos los requisitos, pero tampoco dispone de ellos la distribución.

Los farmacéuticos están preocupados y la propia presidenta del colegio oficial, Ana Prieto, reconoce el problema, al que el colectivo no puede dar una solución. Por esa razón demanda de la administración que adopte medidas para que no peligre la continuidad en los tratamientos.

en directo los problemas de una paciente para no interrumpir un tratamiento

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