El inmueble de la Praza Maior se inauguró con una muestra sobre la evolución del sector funerario en los últimos 75 años
30 sep 2023 . Actualizado a las 20:10 h.El centenario edificio Fénix en el número 25 de la Praza Maior de Lugo volvió a abrir sus puertas este viernes tras ser adquirido por la funeraria Serfuja. Su nueva etapa empieza como sede de la exposición «75 anos de vida na morte», con la que repasa la evolución del sector coincidiendo con el aniversario de la empresa. La muestra incluye desde una caja de un niño que representa le elevada tasa de mortalidad, una bicicleta con la que se movían los ataúdes o ropa para cadáveres.
Serfuja apostó por la compra del histórico inmueble para materializar su filosofía de acercar la muerte a la ciudadanía y que, poco a poco, deje de ser un tabú. El gerente, Jorge Balado, le explicó a los asistentes de la inauguración que los objetos seleccionados para la exposición tienen la intención de «representar coa maior fidelidade posible como foi mudando o traballo coa morte dende 1948». Lo primero que se encuentran los visitantes del número 25 de la Praza Maior son varias cajas.
Una de las cajas fue hecha a mano por la primera generación de la empresa y está ambientada con una capilla, con candelabros y una alfombra. «O trazo característico é que este cadaleito, en vez de empregar o verniz actual, estaba completamente recuberto e tapizado con pregos que lle dan un aspecto visual totalmente distinto», explicó Balado. Estas particularidades demuestra el esfuerzo por hacer atractivos los pliegos de la caja, con los que se formaban figuras como una rosa. Para Serfuja, supone la representación de cómo la empresa empezó fabricando cajas y pasó a ser comerciante y finalmente prestar diferentes servicios.
La segunda caja es de un niño, con la que se evidencia la elevada tasa de mortalidad infantil que se daba en la provincia en los años 50 o 60. «Este tipo de cadáveres representaban ao redor dun 30 % do total». También se exponen una serie de fotografías con coches fúnebres: «o principal valor material que tivo a empresa ata que se iniciou a construción do tanatorio de Castro, aló por 1996».
En el segundo piso, el edificio Fénix se muestran las máquinas y libretas que se usaban para escribir esquelas o la ropa para cadáveres hecha por la abuela del actual gerente, como hábitos o mantillas tanto para adultos como para niños. Incluye además una máquina de coser con el que se fabricaban coronas de tela. Así, Balado quiere rendir homenaje al papel «crucial» de la mujer: «A miña avoa era un exemplo de como elas sustentan moitas veces a economía familiar».
Gratuita y con visitas guiadas
La exposición podrá visitarse hasta finales de año de manera gratuita en jornada de mañana. También habrá recorridos guiados bajo demanda y en horarios más amplios durante las fiestas de San Froilán u otras fechas señaladas. Además de dar un paso en el cumplimiento de su objetivo de naturalizar la muerte, la muerta «trátase dun recoñecemento a todas aquelas persoas que nalgún momento formaron parte do noso proxecto, e sen as cales non poderíamos chegar a celebrar tres cuartos de século», recalcó Balado.