Lo tradicional en Galicia son las fiestas de mayores independientemente del partido que mande. En Láncara como es un gobierno de coalición decidieron ir más allá y por ello el alcalde, Darío Piñeiro , y su escudero, Ricardo Núñez , pensaron que lo mejor era hacer una fiesta para los mayores al mediodía y otra para los más jóvenes por la noche. El motivo de la elección de horario obvia explicarlo.
Las dos gigantescas carpas en las que el día anterior se celebró la Festa da Tenreira Galega estaban absolutamente repletas, por lo que los responsables de la organización, que deben de conocer perfectamente el aforo y saber las tarjetas que vendieron, aseguran que no faltaba mucho para llegar a los 800 comensales, cifra considerable teniendo en cuenta la población del Concello.
Hace un día Láncara era un hervidero de políticos y ayer solo el subdelegado del Gobierno, José Vázquez Portomeñe , se dignó a visitar la fiesta. Curiosamente el día anterior fue su antecesor, Jesús Otero , el que no quiso perderse la cita.
La tranquilidad de comer sosegados al mediodía dio paso al Buffet libre y el ajetreo por la noche en la celebración de la primera Festa da Xuventude. El certamen comenzó ya entrada la noche, justo al terminar el derbi del Bernabeu, y por ello no sabemos si los concejales de la Corporación lancarina aguantaron el tirón y asistieron. Apostamos a que no les faltaron ganas, pero el cuerpo les pidió calma. Si lo desmienten nos comprometemos a hacerlo público el próximo lunes.