EL VÓRTICE | O |
03 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.HACE UNOS días un investigador estadounidense me hizo ver la luz. En unos pocos años, España será un potencia científica. Se nos rifarán los países extranjeros por nuestros cerebros. Se acabarán los chistes de gallegos y los de leperos serán sustituidos por franchutes o alemanes. Y es que Steven Johnson me dio toda una patada donde más nos duele a algunos. En su último libro, el divulgador científico y profesor visitante de la Universidad de Nueva York -ahí es nada- defiende que la telebasura y demás subgéneros culturales en lugar de atrofiar la mente, la hacen más inteligente. ¿Difícil de creer? Un ejemplo si es de los que siguen Gran Hermano -venga, confiéselo- debe saber que está exprimiendo sus neuronas y éstas trabajan a tope para descubrir segundas intenciones en los personajes. Pensar que siempre que veo alguno de estos programas, pero especialmente los mal llamados del corazón -no hay más que ver como le destripan a uno- siempre pienso en Carmiña Ordóñez. Resulta que, según Johnson, tal vez ha hecho más por la cultura esta mujer que Cervantes. Por cierto, hace poco se cumplió el aniversario de su muerte y es bueno regalarnos con el titular que le dedicó El Mundo cuando se conoció la noticia: «Divina de la muerte». Todo un epitafio para la reina de la cultura.