ADARVE | O |
09 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.NO PARA. La lacra de incendios sigue, mientras asistimos impotentes y con lágrimas en los ojos como ayer, en Becerreá, viendo cómo las llamas se desplazaban por un pinar con ejemplares de 50 años a un ritmo vertiginoso. La incógnita sigue siendo la misma. ¿Quién prende fuego? En Becerreá, como en otros tantos sitios, mientras unos ponían en peligro sus vidas para apagar las llamas, otros jugaban al escondite encendiendo nuevos focos.