Una historia reciente desvinculada de linajes pasados que lo mantuvo en el ostracismo largo tiempo

La Voz

ANTAS DE ULLA

Aunque según algunas versiones la actual propietaria le compró la fortaleza de Amarante a la Casa de Medinaceli, en Antas de Ulla señalan que el conjunto, considerado Bien de Interés Cultural, dejó de pertenecer a las conocidas familias nobles y fue propiedad de un vecino. De acuerdo con esto último, el castillo, totalmente abandonado, fue comprado hace décadas por un habitante del propio lugar de Amarante, actualmente ya fallecido y que no tenía familia directa. Se lo vendió a los actuales propietarios hace alrededor de 15 años y, aunque no se conoce a ciencia cierta la cantidad, personas solventes de la zona señalan que lo vendió por una cantidad ínfima, señalando incluso que pudo ser por un millón y medio de pesetas, a tenor de algunos comentarios realizados por el anciano. Algunos de los escasos vecinos que residen en Amarante no ven mal la rehabilitación del castillo, tanto porque consideran que le dará vida al lugar como por la conservación del propio monumento. Cuando estaba abandonado en alguna ocasión se convirtió en refugio ocasional de personas desconocidas y sin ninguna vinculación con el pueblo, según afirma una vecina.