Un total de 35 equipos participaron en el concurso de decoración del HULA para humanizar la estancia y acompañar a los pacientes

Lucía Blanco
Lucía Blanco LUGO / LA VOZ

LUGO

La entrega de premios a los servicios se realizó antes de la tradicional Cabalgata que organizan desde el área de Humanización y que repartió ilusión por el hospital

07 ene 2026 . Actualizado a las 19:41 h.

Si hay una parada especial en el recorrido con el que cada año Melchor, Gaspar y Baltasar sorprenden a los más pequeños de la provincia es su visita al Hospital Universitario Lucus Augusti. La Cabalgata es el colofón final de un intenso programa que organizan desde Humanización Hospitalaria y que incluye visitas, talleres, festivales o actuaciones para hacer un poco más llevadera la estancia a quien tiene que vivir las fiestas fuera de casa.

Todo suma para que enfermos y acompañantes puedan recuperar un poco de esperanza y olvidarse por un momento de que están en el hospital. Como viene siendo habitual, sus Majestades de Oriente llegaron escoltados por miembros de la Cohors III Lucensium y desde el estrado de un salón de actos abarrotado de emoción y nervios pidieron a los niños que esa noche se acostaran temprano y les dejaran algún vaso de leche y galletas para recuperar fuerzas.

Se trata de una tradición ya consolidada, que lleva organizando desde hace dieciséis años Gloria Enríquez, supervisora de Humanización. Con ella consiguen romper la rutina hospitalaria y contagiar un poco de la ilusión característica de la noche más especial del año pues, tras repartir unos pequeños regalos, la comitiva real comenzó su itinerario para visitar a los ingresados en el HULA y en el hospital de Calde.

Humanización también hizo entrega, antes de la llegada de sus Majestades, de los premios a los servicios participantes en el XII Certame de decoración de Nadal que esta convocatoria llevaba por lema «La salud que nos une». En esta edición 35 equipos demostraron su empeño y creatividad para dar con una temática original y para materializar adornos que, además de potenciar el reciclaje, logran humanizar la estancia, despertar alguna que otra sonrisa y animar a los ingresados a salir de la habitación y recorrer los pasillos para contemplar las obras.

Trabajo en equipo

«Lo que se ha visto en muchas de ellas es el valor importantísimo del trabajo en equipo y la capacidad de ponerse en la mirada de un niño», explicaba Gloria Enríquez, quien elogiaba unas propuestas que transmitían calidez, alegría y humanidad en los entornos. Las unidades comienzan meses antes con la preparación de los adornos, en los que también colaboran pacientes y acompañantes, y son buena muestra de «la empatía y la creatividad, fundamentales en el trabajo diario de este hospital».

El primer premio fue para el servicio de Geriatría, donde lograron reproducir, con mucho esmero, a cada uno de los profesionales que forman parte de la unidad, que se han convertido en muñecos. El segundo galardón recayó en Hospitalización a Domicilio (HADO), donde consiguieron reflejar su actividad cotidiana de forma original reciclando materiales; la tercera posición fue para Consulta de Dermatología y su casa de muñecas y Partos se hizo con el cuarto puesto con su poblado encantado que nos invita a ponernos en los zapatos de los más pequeños.

La estación de tren al estilo años 20 que recrearon con todo lujo de detalle en el Servicio Móvil, la Cocina de Mamá Noel que elaboraron los profesionales del Servicio de Cocina, con su leña, sus paños y sus cazuelas, y la fábrica de regalos de Papá Noel en la que convirtieron el área de hospitalización de Pediatría también se llevaron un accésit.