Marcelle inaugura la Navidad con un árbol gigante creado a partir de las vigas de una de sus pallozas: «Nos dicen que parece de cuento»

Lucía Blanco
Lucía Blanco LUGO / LA VOZ

LUGO

El parque natural ofrece una estampa única para visitar estas fechas e ilumina un árbol con el que homenajea a nuestras raíces. «No te vas a encontrar un sitio como este, en el momento que llegas y lo ves te quedas sorprendido», dicen los propietarios

06 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Encontrarse una estampa propia de un cuento navideño es posible a menos de veinte minutos de la ciudad de Lugo. El zoológico y parque natural de Marcelle Natureza, situado en la parroquia de Guillar (Outeiro de Rei), da la bienvenida a esta época del año con una apuesta que mezcla las luces, la decoración y la propia esencia del lugar, ofreciendo una alternativa perfecta para toda la familia.

«No te vas a encontrar un sitio como este, en el momento que llegas y lo ves te quedas sorprendido», explican los propietarios. Y es que los troncos de madera que conforman las cabañas, tanto el restaurante, como la tienda y el aula de naturaleza, han sido traídos desde Finlandia, cuya región más septentrional, Laponia, lleva siendo el hogar de Papá Noel durante siglos. El lugar, por lo tanto, se convierte en el escenario perfecto para ser testigo de la magia que caracteriza estas fechas.

Un árbol gigante

Las vigas de la palloza conocida como El Estirado cobran una nueva vida y se convierten en un árbol de navidad gigante y único con el que buscan homenajear a nuestras raíces iluminado sus 14 metros de longitud. El árbol puede visitarse de miércoles a viernes y domingos de 12.00 a 22.00 horas y los sábados de 11.30 a 23.00.

«La gente que viene aquí nos dice que parece de cuento, porque realmente tenemos todos los elementos para que así sea. Es para verlo y disfrutarlo». Este es el primer año que el parque zoológico, que también estará abierto este puente festivo, ofrece una propuesta de estas características que, tras varios días de montaje, está prácticamente lista al 100 % para poder visitarse y que mantendrán hasta el Día de Reyes.

«Al final hay que buscar sitios en los que la gente se encuentre cómoda. Es de libre acceso, la gente puede sacarse fotos y sentirse a gusto y nosotros contentos y felices de que así lo hagan», aseguran los dueños. La idea surgió tiempo atrás y se lleva trabajando desde verano, pues querían hacer atractiva esta temporada invernal para visitar las instalaciones, en las que por ejemplo se pueden contemplar dromedarios y son conocidas por sus visitas de escolares, e ir más allá para ofrecer una propuesta que no entienda de edades y convenza a mayores y pequeños.

Bastones de caramelo, buzones para las cartas a Santa Claus, guirnaldas, coronas decorativas y muchas luces componen la decoración a la que no le falta el mínimo detalle y que está cuidada y pensada al máximo. Porque con el mimo, la pasión y el esfuerzo que refleja cada rincón del parque quieren contagiar la ilusión y que la navidad se sienta y se viva de una manera especial.