En directo en el mercadillo de Lugo: desde una manzana hasta un rímel

NOELIA SECO / M.G. LUGO / LA VOZ

LUGO

Uno de los puestos que estaban ayer instalados en el Mercadillo de Frigsa, en el Parque de la Milagrosa de Lugo.
Uno de los puestos que estaban ayer instalados en el Mercadillo de Frigsa, en el Parque de la Milagrosa de Lugo. Noelia Seco

El Parque de la Milagrosa acoge unos de los mercados más concurridos de la ciudad, el de Frigsa, ofreciendo a sus visitantes una gran variedad de productos a un precio asequible

23 jul 2025 . Actualizado a las 09:35 h.

Cada martes y viernes por la mañana en el Parque de la Milagrosa se celebra uno de los mercados ambulantes más transcurridos de Lugo, popularmente conocido como Mercadillo de Frigsa. Un lugar que ofrece a sus visitantes una gran variedad de productos a un precio accesible.

A lo largo de la historia este tipo de mercados se han adaptado al paso de los años, con antecedentes que se remontan a finales de la Edad Media. Puntos de encuentro donde se vendían productos agrícolas, ganaderos y artesanales, algo que se sigue manteniendo en algunas ferias como la de Meira, con un espacio reservado para la venta, principalmente, de gallinas y conejo.

Cuando el reloj marca las diez y las once de la mañana la gente emprende camino entre los puestos de Frigsa. Un espacio donde los lucenses no solo se reúnen para hacer compras, sino que también son lugares que ayudan a fomentar la interacción social. Por ejemplo, mucha gente solo se ve en el mercadillo, algo que sucede especialmente en las ferias de las zonas rurales.

Toda las personas que van a un mercadillo, ya sea para mirar o comprar, suelen acabar cayendo en las «garras» de estos comerciantes. La persuasión es un arte que dominan gracias a su buena labia «señoras, a tres euros hoy», «esto es marca y calidad» o «chicas guapas, a tan solo 5 euros».

En estos mercadillos ambulantes se venden una gran variedad de productos. En el caso de Frigsa, se puede encontrar principalmente ropa para mujer, camisetas de fútbol, ropa interior y zapatos. Aunque hay otros puestos que venden ropa de cama, sombreros, accesorios, fruta, pan y, hasta maquillaje.

Gracias a su gran variedad de puestos, posibilitan el diseño de un bonito conjunto a un precio accesible: par de camisetas, vestidos o packs de ropa interior a 5 euros y zapatos desde 10 euros. Los vestidos son los más demandados durante verano, «cuando estoy de vacaciones, sí que me suelo pasar por aquí. Especialmente me gusta comprar vestidos así veraniegos a unos que vienen desde León», comenta una mujer. Pero no solo permiten diseñar un conjunto básico, sino que también disponen de complementos como bolsos, pulseras, collares... Y ya para ponerle la guinda al pastel, pueden hacerse con colorete, perfumes e incluso tinte para el cabello.

Ropa que después es donada

Cabe resaltar la existencia de personas que, aprovechando estos precios tan bajos, deciden comprar ropa en estos puestos para luego donarla a los más desfavorecidos. «Suelo venir por aquí para comprar ropa y luego la dono», le explicaba ayer una señora a uno de los comerciantes.

Una amplia variedad

Un paraje que no solo dispone de ropa y complementos, sino que también ofrece una pequeña variedad de alimentos. Este tipo de puestos suelen ofrecer al consumidor alimentos, como fruta y verdura, a un precio más asequible. De hecho, muchos de ellos suelen vender productos de cosecha propia, asegurando así una mayor calidad, «veño todas as semanas aquí a comprar a froita, xa que está máis boa e máis barata ca no supermercado», comentaba una residente de la ciudad.

De igual forma que con la ropa es posible comprar un conjunto al completo para el día a un precio asequible, también está la opción de hacer un pequeño pícnic improvisado gracias a sus productos: hay un puesto de una panadería con empanadas y barras de pan, pudiendo hacerte un bocadillo de queso acompañado de embutidos que ofrecen los puestos vecinos, así como fruta de todo tipo para el postre.

Las ferias de la provincia

Aunque este mercado se celebra cada martes y viernes en la ciudad amurallada, no es algo que solo pueda visitarse en el interior del Parque de A Milagrosa. A lo largo y ancho de todas las semanas y en diferentes lugares de la provincia de Lugo se celebra alguna feria de este estilo. Por ejemplo, todos los martes tiene lugar la feria de Foz, los domingos alternos se celebra en Meira y también hay en A Pontenova. Entre otras muchas más cada miércoles el calendario marca también la cita de Castro Riberas de Lea, donde es probable volver a coincidir con alguno de los feriantes instalados en el Mercadillo de Frigsa. «Mañá vas á feira de Castro?», le preguntaban un asiduo a otro hombre que permanecía en uno de los puestos.