«El último duelo»

Suso Varela Pérez
suso varela CRÍTICA DE CINE

LUGO

14 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Que Ridley Scott es un director con oficio nadie lo pone en duda y su nueva película, «El último duelo», es un ejemplo para comprobar que sabe dirigir de manera impecable; pero otra cuestión es que pueda aprovechar el material que tiene para ofrecer algo más que subrayados y evidencias.

Vaya por delante que la historia, basada en hechos reales, de «El último duelo», es un caramelo para cualquier director. Y si este es Scott, mejor, ya que ha demostrado en su trayectoria cómo es capaz de plasmar en imágenes la acción, el espectáculo bien facturado («Gladiator», «El reino de los cielos», «Black Hawk derribado» o «Prometheus).

Pero lejos queda aquel Scott de «Blade Runner» o «Alien», capaz de transmitir en imágenes la psicología de sus personajes. En su última obra desaprovecha la ocasión. Pretende trasladar una historia de infamia y violación contra una mujer noble del siglo XIV a una suerte de «Me Too». Y tan loable empresa está aderezada con frases sobre la ausencia de derechos, el poder real, la presencia de Dios como justiciero, el mundo dominado por los poderosos y, sobre todo, que «solo cuenta el poder de los hombres».