Lugo está dormida y yo diría que hipnotizada por los «500 millones» que le vendieron Isabel P. de Vera y Sergio V. Torrón, sin explicitar que esa cifra corresponde en su practica totalidad a poner «la misma línea» que existe hoy en condiciones de operatividad y seguridad. Pero, al no reducirse distancia con las «variantes» anunciadas, ni efectuar «rectificaciones» del trazado para incrementar el radio de las curvas, la velocidad de circulación de los trenes por muy A.V. que sean ... no podrá aumentarse, esto es, reducirse los tiempos actuales (como mucho un 10 o 15 %), por lo que los 95 minutos actuales quedarían en 85.
Eso unido a las 2 horas 30 minutos que tardaran los trenes de AV hasta Ourense y los 5/7 minutos de parada e inversión de marcha, pone Lugo en las 4 horas (más o menos), tiempo que casi se consigue hoy por la A-6.
De la cifra de los 500 millones, unos 150 pertenecen a la línea Ourense-Monforte-León, en la que también Transportes la está «vendiendo» como parte del ramal del Corredor Atlántico. Y por otra parte el «nuevo túnel de Oural» (paralelo al actual y sin mejora de trazado) tenían que construirlo sí o sí, porque además de no tener gálibo para albergar la catenaria, sufre problemas estructurales de cierta gravedad.
La velocidad que pueden alcanzar los trenes (como los autos en carretera) depende de los radios de curvatura del trazado, y al no modificar los actuales, tampoco podrán modificarse los tiempos de recorrido.
Pero Lugo se despertará de este mal sueño, cuando tras los 3/4 años de obras actuales, compruebe que los tiempos de viaje a Madrid, ni a Ourense mejorarán sensiblemente y si quiere obtener mejoras, se dará cuenta que «han perdido» cinco valiosos años, en los que podían estar tramitándose las mejoras del trazado (variantes y rectificaciones) que exigen superar las fases de Estudio Informativo y Declaración de Impacto Ambiental, ademas de los consabidos 5 / 6 años de obras, instalaciones y pruebas.
Y tampoco es consciente del problema de aislamiento (que repercute en todos los ordenes de la vida) que sufre y seguirá sufriendo si no ponen en marcha actuaciones para conectarse con corredores como el Eje Atlántico o el Cantábrico, que le hagan tener un papel mas activo y participativo en los flujos de transporte (viajeros y mercancías).
Xosé Carlos Fernández es ingeniero de Obras Públicas