O Ceao, uno de los polígonos que más sufrirá el plan contra el feísmo

André Siso Zapata
ANDRÉ S. ZAPATA LUGO / LA VOZ

LUGO

Los empresarios definen el estado del lugar como «dramático y casi tercermundista»

18 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Para cualquiera que llegue a Lugo desde el norte o el oeste de Galicia, el acceso principal a la ciudad es a través de la Avenida Benigno Rivera, que conecta la A-6 con la N-VI. Lo hace cruzando el polígono industrial de O Ceao, por lo que, para muchos gallegos, la primera imagen que les llega de la ciudad amurallada, con más de dos mil años de historia, es la suciedad, la dejadez y tristeza de un polígono que lleva años necesitando un lavado de cara. Ahora, la Xunta propone un plan para luchar contra el «feísmo» en las áreas industriales de Galicia. O Ceao, sin duda, será una de las más afectadas.

Este martes, trascendió que la Xunta planeaba iniciar un proyecto de mejora de las zonas industriales de la comunidad, con el objetivo de clasificarlos según sus características y mitigar el feísmo, para mejorar la integración paisajística de dichos espacios. Este plan, todavía muy lejos de ser aplicado y con medidas por decidir, presenta una serie de recomendaciones básicas para evitar ese «feísmo» y crear un entorno más agradable a la vista, tal y como se viene intentando en los últimos años -sin mucho éxito- en las zonas rurales de Galicia.

El protocolo suscrito habla claramente de establecer criterios técnicos para la calidad paisajística, que van desde el análisis y recomendaciones de colores y texturas para las áreas empresariales, hasta el uso de materiales, el tratamiento de la iluminación o las recomendaciones sobre los cierres perimetrales de las naves, aceras, espacios verdes y zonas peatonales, aparte de prever medidas correctoras o compensatorias para cada caso concreto.

«Es algo tercermundista»

Los lucenses que más transitan el polígono, sin duda, son quienes trabajan en él. Francisco Dorado, propietario de la empresa Fraín y presidente de la Asociación de Empresarios de O Ceao y As Gándaras, ejerce de portavoz de todos ellos. Su conclusión sobre el asunto del «feísmo» es categórica: «Es una imagen tercermundista. Los que pasamos por aquí todos los días ya nos acostumbramos, pero es inaceptable que el polígono esté en esta situación, y más todavía sabiendo que es una de las principales entradas a la ciudad».

Según él, las instituciones deberían colaborar para mejorar esta situación, que no es solo «un drama visual», sino también «un peligro». Según cuenta, los cables que cuelgan de las naves ya han protagonizado algún que otro accidente. «Las parcelas llenas de maleza, aceras descuidadas, cartelería tirada por el suelo, el asfalto roto... Algo tiene que cambiar», explica.

Según él, el problema es «de base», y aunque la desatención es «evidente», el diseño original del proyecto es «la causa original».

As Gándaras trata de no repetir los mismos errores de diseño, según el Concello

«El proyecto de As Gándaras está mejor diseñado, pero sigue teniendo muchos errores». Así define la expansión del nuevo polígono industrial Francisco Dorado. «Tenía que estar impecable, y no es el caso. Hay que aprender de los errores cometidos en O Ceao», dice. «Deberían plantearse sanciones para aquellos que no cumplan las futuras directrices», concluye. En el nuevo polígono de Lugo, que se levantará en tres fases, casi todas las parcelas proyectadas están ya vendidas a empresas de diferentes sectores.

Según el BNG lucense, «durante o goberno do bipartito [na Xunta], a consellería de Industria e Vivenda, dirixidas polo BNG, proxectaron a superficie industrial tendo en conta as problemáticas existentes noutras zonas industriais máis antigas, evitándoas como se pode ver actualmente».

Desde el área de Infraestruturas, los representantes municipales explican que se valora positivamente «a elaboración dunha guía de boas prácticas para evitar o feísmo nas áreas industriais».

Otros polígonos de la provincia

Lugo no es el único lugar donde los polígonos industriales presentan deficiencias. En Sarria, las quejas han sido habituales, sobre todo durante los últimos años. La falta de mantenimiento del Concello en el polígono de O Morelle hizo que los empresarios expresasen su malestar en varias ocasiones, pidiéndole al Ayuntamiento que ejerciese su función. Llegaron incluso a estar sin luz durante un mes y medio.

En Vilalba, la situación se plantea difícil de solucionar. Su polígono se construyó en tres fases, por lo que será complicado crear una unidad visual entre tantas empresas de distintos sectores.