El propietario de Muebles Toirán insiste en que no estuvo en la nave la noche del incendio

María Guntín
María M. Guntín LUGO / LA VOZ

LUGO

Óscar Cela

La Fiscalía mantiene una petición de pena de tres años de cárcel y al juicio acudieron una treintena de testigos

05 jun 2019 . Actualizado a las 22:03 h.

El propietario de Muebles Toirán se sentó esta mañana en el banquillo acusado de prenderle fuego a su empresa el 21 de abril del año 2010. Las conclusiones provisionales del Juzgado de Instrucción nº3 de Lugo establecen que el acusado se dirigió a la mueblería en su vehículo, cortó la línea telefónica que conectaba la nave con la central de alarmas y forzó una puerta lateral para simular una intrusión. Entonces, prendió fuego al recinto con líquido acelerador de la combustión para poder cobrar la cobertura de su seguro, que incluía los daños provocados por un incendio. Sin embargo, en las conclusiones provisionales también figura que el acusado no solicitó una reclamación posterior al seguro. Tras el incendio, la nave y su contenido quedaron totalmente calcinados.

La coartada del propietario

Una treintena de testigos pasaron hoy por el Juzgado lucense para declarar en el juicio contra M.V.V.,  propietario de Muebles Toirán. Durante su declaración, el acusado explicó que el 50% de la mueblería era de su propiedad y que, la parte restante, pertenecía a su mujer. La coartada que expuso el dueño del comercio durante el juicio fue que él no pudo incendiar la nave porque estuvo con una prostituta desde, aproximadamente, las cuatro de la mañana. «Desde Pobra la llevé a Lugo, pero regresamos porque no tenía donde quedarse», declaró M.V.V., que también aseguró que dos horas después la llevó a Castroverde y que, a las siete y media de la mañana, ya había regresado al domicilio familiar con su mujer.

Según la declaración del acusado, se enteró del incendio gracias a unos chicos de Sarria, que fueron a avisarlo a su casa mientras dormía. Sobre la misma compañía que se persona como acusación particular, el acusado sostiene que se «lavó las manos» desde el primer momento. También manifestó que no presentó solicitudes para el cobro del seguro porque «el perito dijo que se encargaría de todo». El acusado defendió su inocencia en numerosas ocasiones, asegurando que él no estuvo en el lugar de los hechos durante la noche del incendio porque estaba con una prostituta. 

La Acusación le preguntó al propietario de la mueblería sobre el número de personas que poseían llaves de la nave -cuatro en total- y también cuestionó a M.V.V. por sus cambios en las sucesivas declaraciones, pregunta que el juez no admitió. Sin embargo, el acusado recalcó que estas modificaciones se deben a un asunto personal y vinculado a sus relaciones sentimentales. 

Durante el juicio también salió a la luz un posible contacto del acusado y su hija con uno de los testigos, que llegó a acudir al despacho del abogado defensor. 

El yerno y la mujer del acusado se acogieron a su derecho de no declarar por su relación familiar con el mismo. La Acusación centró su defensa en defender la época de crisis que estaba atravesando la mueblería en el momento de su incendio, que tenía a un empleado en plantilla cuando, anteriormente, habían sido ocho los trabajadores. Algunos de los testigos afirmaron -en citaciones anteriores a este juicio oral- haber visto un coche, de marca Mercedes y color gris claro que se correspondería con el del propietario de Muebles Toirán. Sin embargo, durante la celebración de hoy, y teniendo en cuenta que han pasado más de nueve años desde el incendio, algunos testigos no podían ratificar algunos de los datos que habían aportado con anterioridad. 

Los agentes de la Guardia Civil que declararon se ratificaron en sus informes e investigaciones y alguno insistió diciendo que «por lo menos, no se está diciendo toda la verdad» en relación con los cambios en el testimonio del acusado. 

Las conclusiones

El Ministerio Público mantiene la petición de pena de tres años de cárcel y determinó como conclusiones que el acusado es el autor directo de un delito de incendio, y que en el juicio quedó acreditado el ánimo defraudatorio con el que se produjo el incendio. También se sustentó en las contradicciones sobre el lugar en el que estaba de madrugada el propietario de la mueblería. Además, el Ministerio Fiscal estableció que hay testigos que situaron el coche del acusado en el lugar del incendio. Asimismo, manifestó que no se opondrá a la firmeza de la sentencia si esta es absolutoria. 

La Acusación determinó que existen indicios que determinan que el acusado es autor de un delito de incendio en bienes propios

La Defensa de M.V.V. se escudó en los tres autos de sobreseimiento presentados por la Fiscalía -resolución que pretende poner fin a un proceso penal-, el último en el año 2016. También basó sus conclusiones alegando a una posible incoherencia en la presunción de que el acusado forzase la puerta de su nave desde dentro. Por lo tanto, el abogado defensor solicitó una sentencia absolutoria para el acusado.

Antecedentes

La Fiscalía pedía para el propietario de Muebles Toirán, tres años de cárcel, acusado de un delito de incendio en bienes propios, así como el coste de los trabajos de extinción y una indemnización a los Concellos de Lugo y O Corgo, en una cantidad que se establecerá una vez se dicte la sentencia.