S La pasada semana, representantes de las distintas asociaciones federadas de vecinos de la provincia, al frente de las cuales se encontraba Jesús Vázquez -presidente de la Federación Vecinal-, mantuvieron un encuentro con el subdelegado del Gobierno, Ramón Carballo.
En la reunión, a la que también asistieron responsables de la Policía Nacional, Guardia Civil, y el presidente de la Federación de Comercio, se puso de manifiesto el sentir de los representantes vecinales, respecto a las sensaciones de inseguridad que los vecinos perciben en nuestras calles. Una sensación que, en lugar de disminuir, va en aumento.
Peleas, agresiones, robos, trapicheos de drogas a plena luz, vandalismo o asalto a viviendas son, desde la percepción vecinal, algunas de las preocupaciones cotidianas puestas sobre la mesa por las asociaciones asistentes, hechos considerados «razonables», desde la subdelegación del Gobierno. Lugo, dice, es una ciudad segura, asevera con números. Como si los números ?que se prestan a cualquier manipulación-, tranquilizasen la percepción de los ciudadanos.
Hace pocas fechas, uno de esos ciudadanos denunciaba haber pateado las calles de Lugo sin observar la presencia de ningún policía en todo su recorrido. Esa denuncia incluía a miembros de la Policía Local, cuya percepción a pie de calle es nula, salvo la esporádica presencia de los vehículos en los que se mueven, a los que parecen permanecer irremediablemente anclados.
Decían los representantes vecinales que notaban en falta que los agentes echen pie a tierra en sus rondas, para compartir la percepción de desamparo que denuncian los ciudadanos y, de paso, hacer notar a los golfos varios que pululan en nuestras ciudades y pueblos, que así se sentirían observados por la autoridad competente.
El malestar manifestado por los ciudadanos, ante lo que consideran una notable falta de seguridad y control de la vía pública, lo resuelve el señor subdelegado del Gobierno con zanahorias, a base de planes, protocolos y comisiones que, como siempre, acabarán en milongas que acabarán sin solucionar los temores de nadie.