Tobogán al centro de salud de San Roque

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

Por las consultas pasan al día entre 300 y 400 personas, con riesgo de caída en los días de heladas

16 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Un usuario del centro de salud de San Roque, que por el momento prefiere mantener el anonimato, ha emprendido una cruzada para intentar mejorar los accesos al centro de salud de San Roque, que utilizan cada día entre 300 y 400 personas y se caracterizan por una cuesta muy pronunciada, tanto desde San Roque como desde Fontiñas. El pensionista, que se tomó la molestia de medir la pendiente, que es del 20%, según sus cálculos, remitió una carta al conselleiro de Sanidade y presentó una denuncia en la Policía Local para dar cuenta de la existencia de una grúa que corta el paso de unas escaleras, con pasamanos, que permitirían acortar el trayecto en pendiente. Las obras para las que la instalaron llevan paradas desde hace años. También ha decidido recoger firmas de apoyo a su iniciativa entre los usuarios del centro de salud. Empezó ayer. Además, se entrevistó con el concejal de infraestructuras urbanas, Manuel Núñez, para explicarle la situación e invitó personalmente a la alcaldesa, Lara Méndez, a que se desplazara a pie hasta el centro de salud. Le pidió, eso sí, que lo hiciera en tacones.

El usuario del centro de salud que atiende a una población de unos 8.000 lucenses, en el escrito dirigido al conselleiro de Sanidade alerta de que la pronunciada pendiente «tobogán si bajas, escalada olímpica si subes», es especialmente peligrosa en invierno como consecuencia de las heladas. La mayoría de los usuarios, según puso de manifiesto son ancianos y enfermos. Ya hubo más de un accidente, pero, según puso de manifiesto, no se presentaron denuncias. El centro de salud fue inaugurado en el año 1995.

El pensionista incluso ha planteado alguna solución a este problema, consciente de que el centro de salud de San Roque tiene que seguir funcionando, pese a que se planteó su traslado en alguna ocasión hacia la zona de Sanfiz, que es más accesible. Sugiere que en suelo de las aceras se coloque algún tipo de pavimento que impida las caídas y los deslizamientos y que instalen pasamanos en algunas zonas para facilitar las subidas y bajadas, especialmente conflictivas para personas que se mueven en sillas de ruedas, con carritos de bebé o con muletas. Propone que se comparen las escalinatas de Montirón, As Mercedes y San Fiz.