La Diputación todavía tiene pendiente de licitar las obras de urbanización
10 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La UNED podría abandonar finalmente el edificio del Forcam, que actualmente pertenece a Abanca, a partir del próximo curso académico, según confirmaron fuentes de la Diputación. La Universidad Nacional a Distancia cuenta entre sus previsiones con esta mudanza, que ya debería de haber efectuado el curso anterior, pero que no fue posible por retraso en unas obras de reforma, que finalmente costarán el doble de lo presupuestado.
El edificio principal del antiguo hotel Miño, al que se trasladará, está prácticamente terminado, y los obreros realizan en estas semanas los últimos trabajos en la zona de recepción, según confirmaron fuentes de la Diputación. Según los mismos informantes, para las que no existe duda alguna del traslado en el próximo curso, quedarían las conexiones eléctricas, que están pendientes de que Begasa facilite el centro de suministro.
La obra más importante pendiente, según el organismo provincial, es la ejecución del proyecto de urbanización, que supondrá una inversión de 200.00 euros y que podrían licitarse en quince días.
Con la ejecución de las obras de urbanización, el organismo provincial da por finalizada su responsabilidad en la puesta en marcha de la UNED. Las licencias de actividad y de ocupación están ya en trámite, según aseguraron las mismas fuentes. El mobiliario, según el convenio firmado en su día, tendrá que aportarlo la universidad. También tendría que dar de alta el suministro eléctrico y el agua. El edificio, de cuatro plantas, contará con 16 aulas y una biblioteca de acceso libre, con conexión a Internet de 10 megas.
El traslado de la UNED pondría fin a una decisión adoptada en el año 2011, que supuso la cesión del edificio a la Universidad por un período de 30 años. Hasta la mudanza, estará en el antiguo Forcam, el buque insignia destinado a formación por la Cámara de Comercio, por el que la UNED pagaba a la corporación de derecho público 105.040 euros al año, que ahora ingresa Abanca.
Obras polémicas
Las obras están marcadas por la polémica. El expediente acabó en manos de la Fiscalía, instancia a la que el Partido Popular le pidió que investigue el proceso de contratación de las obras.
El actual equipo de gobierno de la Diputación justifica que casi se duplicara el presupuesto inicial, hasta alcanzar los actuales dos millones de euros, en que las obras fueron licitadas en base a un anteproyecto, que no contemplaba todos los trabajos necesarios para la reforma de un edificio, construido 60 años antes. Las mismas fuentes señalaron que por esa razón fue necesario recurrir a nuevas contrataciones, que incrementaron el presupuesto inicial.
Mientras no se realiza la mudanza, Abanca tiene las manos atadas para vender un edificio de estilo inglés, con el que se quedó en subasta, al dejar de pagar la Cámara de Comercio la hipoteca, con numerosas posibilidades. Se barajan, aunque no existe ninguna confirmación oficial, entre otras, una residencia de la tercera edad por la que podría estar interesada un grupo empresarial lucense.
Si se cumplen las previsiones actuales, el traslado lo harán con un retraso de un año
Ruinas fuera
Lugo cuenta con un valioso legado de la época romana que merece ser conservado, protegido y divulgado por razones históricas, culturales y turísticas. Lo que no parece razonable es que edificios que deberían de cumplir una función, como ocurre con el cuartel de San Fernando, parezcan condenados a la ruina porque sus restos no interesarán como los de 2.000 años atrás. Si el antiguo Hotel Miño vuelve a cumplir una función, mejor para Lugo.