05 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
No solo se produjo ayer un colapso de tráfico en la ciudad, sino que la situación que están generando los tractores aparcados en la Ronda da Muralla es un auténtico caos político, económico, social y de seguridad ciudadana. Los gobernantes no saben qué hacer, solo buenas palabras. Los ganaderos están hartos de promesas. Los comerciantes ven arruinada su campaña Navideña. Y los ciudadanos, rehenes. Solo los niños están contentos.