Un servicio de urgencias y emergencias

Ricardo Hevia

LUGO

Por fin un triunfo cómodo, abultado y sin sobresaltos. Era necesario. Una vez instalados en el desasosiego, se hacía imprescindible una victoria para tranquilizar el ambiente, un entrenador nervioso que intuía peligro y unos alrededores en pie de guerra a la búsqueda de soluciones. Hace un año, los males se resolvían con un tirador. Ahora, la carencia es un pívot. Curioso entorno el del Breogán, lleno de técnicos que siempre ven carencias en los momentos difíciles. ¿Otra incorporación en diciembre? ¿Quién ficha, que siempre se queda corto? Yo creo que habría que empezar por intentar que esta plantilla rindiese al cien por cien de sus posibilidades, para, si es necesario, hablar más tarde de refuerzos.

Curiosa esta última semana. Después de muchos años, Andreu vuelve a la ACB. Su buen trabajo en Burgos le premia con esta oportunidad, porque, además, llega a uno de los clubes punteros. Cai es actualmente un proyecto de enorme solidez. Otro que nos abandona es Porfi, instalado en San Sebastián. La lectura es fácil. Palencia no parece tener entre sus prioridades el ascenso, ni Melilla, ni casi ningún otro. ¿Quién entonces? Que levante la mano. Vuelvo a repetir lo de tantas veces: jugamos prácticamente solos cuando el objetivo es ACB. Sin embargo, no somos capaces de lograrlo, ni con pívots ni con tiradores. Pero, eso sí, el juguetito, una vez más, se ha utilizado como propaganda. ¡Ay, qué bonito el paseo por la muralla con un presidente desaparecido tanto tiempo!

En la búsqueda de victorias para recuperar el terreno perdido, nos toca visitar esta tarde Logroño. Podríamos repetir lo que dijimos en la previa de Huesca, ¿dónde, si no, vamos a ganar? A mí no se me ocurre pensar en otra cosa más que la victoria.