Una década sin noticias de Amadeo

La pista del hombre se perdió en el trayecto entre la cantina de Mosteirovello y su casa

En el operativo de búsqueda, que duró un mes, participaron cientos de personas.
En el operativo de búsqueda, que duró un mes, participaron cientos de personas.

sarria / la voz

Los vecinos de la parroquia de Castro de Rei de Lemos, en Paradela, se sobresaltaron el 19 de octubre del 2004 cuando comprobaron que Amadeo Fernández, un anciano que vivía solo en una de las cuatro casas que en aquel momento estaban habitadas en el núcleo rural de Vilachá, no se encontraba en su domicilio.

Minutos después de conocer su ausencia ya dieron aviso a las autoridades, que montaron de inmediato un amplio operativo de búsqueda con la colaboración de numerosos voluntarios de la zona zona.

El último lugar en el que fue visto el octogenario fue la cantina y ultramarinos de Mosteiro Vello, establecimiento que visitaba bastante a menudo y al que acudió en esta ocasión para comprar un cartón de leche. De ese punto lo vieron partir alrededor de la una de la madrugada con la intención de encaminarse a su domicilio, situado a poco más de un kilómetro de la cantina.

El anciano, según las últimas personas que tuvieron relación con él, no presentaba síntomas de tener ningún problema físico o psíquico, e inició el camino de regreso a su domicilio con total normalidad, como hacía prácticamente todos los días.

Desde el momento en el que se conoció su desaparición comenzaron a surgir todo tipo de rumores. El más extendido es que el hombre pudo hacer sido víctima de un robo, ya que al parecer había comentado en distintos lugares que acababa de cobrar una determinada cantidad de dinero que presuntamente llevaba consigo.

A las pocas horas llegaba al lugar Virginia, prima carnal del desaparecido, acompañada de su hijo. La mujer solía pasar con su pariente varios meses al año, el verano completo y prácticamente todo el otoño, y hacía apenas dos semanas que había regresado a su domicilio habitual en Barcelona.

La búsqueda de Amadeo, centrada los primeros días en el trayecto entre la cantina y su casa, se fue extendiendo paulatinamente durante algo más de un mes. La última gran batida, en la que participaron numerosos agentes de la Guardia Civil, Protección Civil y Cruz Roja y centenares de vecinos, se llevó a cabo el 17 de noviembre del 2014, pero no encontraron ningún indicio sobre el posible paradero del anciano. A pesar de recurrir a todo tipo de efectivos, entre los que no faltaron perros rastreadores y apoyo aéreo, el hecho de que la desaparición se denunció una semana después de producirse supuso que se perdieran gran parte de las posible pruebas para que el rastreo fuera efectivo.

El caso permanece abierto una década después, pero solo se volverán a realizar indagaciones sobre él si aparece alguna prueba que pueda aportar luz sobre la desaparición de Amadeo.

diez años de la desaparición de un anciano en castro de rei de lemos (paradela)

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