¿De qué país y color la quiere?

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

LUGO

penoucos

En 26 años logró reunir más de 400 marcas, que expone en su local

07 ene 2015 . Actualizado a las 04:57 h.

La primera impresión que recibe cualquier persona que entre por la puerta del establecimiento A Carballeira da Reboleira, de Láncara, es que acaba de entrar en un museo de la cerveza. El motivo es que casi la mitad de la notable barra del establecimiento está literalmente repleta de todo tipo de variedades de cerveza.

El número total de marcas que ha logrado reunir en los últimos 26 años el propietario del establecimiento, Román Fernández, supera las cuatrocientas. «Comencé la colección cuando trabajaba en el desaparecido Lourido, de Sarria, hace 26 años. Todo se inició cuando me dio por colocar algunos botes más que nada como motivo decorativo en el local. La idea me agradó y cada vez que iba a algún viaje y encontraba alguna marca que no tenía la adquiría. Los clientes también comenzaron a traerme ejemplares raros como regalo y hasta hoy».

En su colección no falta ninguna de las marcas que se fabrican en España. Además cuenta, como mínimo, con un ejemplar de cada país de Europa, una amplia representación de América y Australia. Solo le faltan ejemplares de Asia y África, así que sus clientes y amigos ya saben que regalarle para acertar seguro. «Es curioso que con la cantidad de chinos que hay actualmente en España no haya llegado a mis manos ningún ejemplar de cerveza. Supongo que no les gustará demasiado», manifestó entre sonrisas Román Fernández.

En una colección tan completa también hay mucha diversidad tanto en el tipo de los envases como en su diversidad. «Tengo desde los habituales botellines hasta botellas, algunas prácticamente solo de colección, de hasta dos litros, hasta llegar a algunos barriles, que ahora ya son muy comunes, de cinco litros», manifestó Román Fernández.

Amante del buen vino

Un dato curioso es que Román Fernández, aunque no le hace para nada ascos a una cerveza fresquita sobre todo en verano, es más asiduo de un buen vino en lugar de la bebida gaseada. «Tengo que reconocer que es cierto que me apasiona coleccionar cervezas, pero a la hora de acompañar una buena comida me decanto por el vino. También es cierto que disfruto como el que más con una cervecita fresquita».

Lo que tiene muy claro Román Fernández, como suele decirse a menos que reciba una oferta irrechazable, es que no va a deshacerse de su colección, al contrario, su ilusión es continuar aumentándola mientras le quede sitio en los expositores de su establecimiento. «Seguiré sumando ejemplares a mi colección siempre que pueda y mi intención es tenerla siempre expuesta en el restaurante para que puedan disfrutarla mis clientes, no me planteo dedicarle un espacio al margen. Es una afición que me encanta y que me agrada compartir».

Los clientes antojadizos con probar alguna especialidad curiosa seguro que se quedarán con las ganas, excepto que el ejemplar esté repetido en la colección. La gracia es que todos los envases están tal y como salieron de la fábrica, condición que su orgulloso propietario mantiene por encima de todo y a la que no está dispuesto a renunciar bajo ningún concepto.

román fernández hostelero de láncara que colecciona cervezas

El tamaño de los envases oscila desde los 25 centilitros

a los 5 litros

En su colección no le falta ninguna variedad fabricada en España

Tiene ejemplares de toda Europa, gran parte

de América

y Australia