Un dato singular que muestra la buena evolución de las cifras de siniestros mortales en la provincia es que para la DGT Lugo ya no tiene ningún punto negro en sus carreteras lucenses. En su último informe de siniestralidad (2013) destaca que Lugo es de las pocas provincias en España sin carreteras con tramos de extrema peligrosidad. La caída drástica de fallecidos del 2013 es la consecuencia. En el 2012 sí marcaba dos puntos, uno en la LU-113, entre Rozas y Abadín, en concreto en el kilómetro 1,9. El otro era en la N-634 en el casco urbano de Ribadeo, en el kilómetro 556,2.
Es de suponer que en el informe del 2014 se recogerán nuevos puntos negros en Lugo, como por ejemplo en la A-8, entre Mondoñedo y Abadín; o en algún tramo del corredor de Nadela a Sarria; o incluso en O Santo, Vilalba, donde este año fallecieron dos personas en un accidente.
Menos multas, menos dinero
Por otra parte, el pasado año bajó el número de sanciones a los conductores lucenses con respecto al ejercicio anterior. Se pasó de 73.988 en el 2012, récord absoluto, a 69.044 multas en el 2013. Aún así, lejos de las 56.728 del 2009. Estas cifras se notan en la recaudación, que pasó de los 6,8 millones recaudados en el 2011 a los 5,7 del 2013. En el primer semestre del presente año, se ha recaudado 2,3 millones de euros. Si sigue esta tendencia, la cifra final también podría ser inferior por segundo año consecutivo.