Orozco afirma que siguen buscando una salida al conflicto l2-l5
14 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.No fue posible. Los intentos de última hora no lograron que la ciudad de las murallas llegara a la fiesta romana con las calles libres de basura, o al menos las del centro. No fructificaron las negociaciones con Tragsa para que liberara el casco histórico pese a que, según el alcalde, José López Orozco, trabajaron toda la mañana y la tarde «para darlle unha solución o problema, a través de Tragsa ou de outra empresa». El alcalde mostró a primera hora su esperanza de que hubiera una solución, que no llegó.
Si los intentos del Concello de Lugo para limpiar la zona de Arde Lucus fueron infructuosos, no tuvo más éxito el presidente del Consello Galego de Relacións Laborais, Demetrio Fernández, en su tentativa de sentar a las partes para buscar una solución. Al menos lo fueron, sin resultados evidentes, hasta bien entrada la noche. No se descartaba que de madrugada pudieran continuar las conversaciones para poder afrontar una segunda jornada de Arde Lucus en otras circunstancias.
A los puntos conflictivos del convenio colectivo y a la polémica paga de los 600 euros, que motivó la convocatoria, se sumaron en los últimos días otras cuestiones de interés. Son los despidos de los 12 trabajadores, incluidos dos miembros del comité de empresa, comunicados el miércoles y el expediente abierto al comité de huelga, del jueves, están también presentes en las reivindicaciones de las dos partes. Ambos son dos asuntos irrenunciables, al menos inicialmente, para los trabajadores.
A menos que durante la madrugada fructificase algún contacto, la capital lucense afrontará su segundo día de Arde Lucus, con la basura en la calle.