«Muchas de las operaciones se acabarán antes de final de año»

xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

Dice que la provincia no tiene delitos especiales por su condiciones «orográficas o genéticas»

18 ago 2013 . Actualizado a las 07:05 h.

El pasado viernes cumplió 13 días en su nuevo puesto. Juan José Begué Lezaun (Huesca, 1970) es el nuevo fiscal jefe de Lugo. Llega en el momento en el que las operaciones contra la corrupción hierven en los juzgados de instrucción de la capital. Carioca, Pokémon y Campeón son algunas de las investigaciones de gran calado a las que el representante del ministerio público en Lugo tendrá que poner la guinda y parece que no tardará porque los retrasos no le gustan ni lo más mínimo. De hecho anunció: «Un porcentaje elevado de las operaciones que están en marcha se acabarán antes de finalizar el año y la fiscalía las calificará».

-Aterriza usted en una ciudad en la que hay para dar y tomar...

-Tampoco lo diga así porque parece que está describiendo el infierno.

-Sí, pero en otros sitios parece que no pasa absolutamente nada.

-En todos los sitios pasan cosas, lo que ocurre es que en Lugo hay operaciones con personajes muy conocidos, pero no son más que media docena de asuntos. Son operaciones que llaman la atención, pero no hablamos de delitos especiales y característicos de esta provincia por sus condiciones orográficas o genéticas. Si vamos a mirar lo que hay detrás del nombre de la causa elefantiásica, lo que hay tiene un gravedad relativa dentro de un delito que es cometido por un funcionario público. Estamos hablando de delitos que se castigan sin penas de prisión la mayoría y otros con penas que van de uno a tres años. (Hace un punto y aparte para referirse a la Carioca) . Uno no puede medir la delincuencia, si se puede llamar así, en una ciudad por el número de tramas. Sumando otros delitos se aprecia que Lugo es una ciudad tranquila.

-¿Pero no le llama la atención, por ejemplo, la supuesta «chorizada» de retirar multas o los contratos a amigos de Castro de Rei?

-¡Que quiere que le diga! Uno de los primeros juicios de jurado que estuve a punto de tener por un delito de infidelidad en la custodia de documentos era por una multa puesta a un alcalde que se perdió (no el alcalde). Afortunadamente los delincuentes suelen ser bastante limitados desde el punto de vista intelectual y eso es lo que nos salva en muchas ocasiones. Hay quien comete ese tipo de delitos creyendo en la impunidad. A veces, la autoridad es una especie de lente opaca que le ponen a uno que deja ver lo que uno quiere ver y hacerle creer que está por encima del bien y del mal, que pueden hacer y deshacer, quizás como una conducta aprendida.

-En los discursos de su toma de posesión nadie habló de corrupción cuando es uno de los asuntos que más preocupa a la población...

-Yo no hice una intervención demasiado institucional en el sentido de hablar de cuáles son las funciones del ministerio fiscal ni del énfasis que íbamos a poner en determinados delitos sino que planteé aquellas cosas que era consciente de que podía afrontar y resolver. Y luego, valorar si bien o regular y que iban a ser tangibles. Yo puedo ser tangible al decir que un porcentaje elevado de las operaciones que están en marcha, antes de fin de año terminarán y la fiscalía las calificará.

Si me pongo a hablar de corrupción puedo decir que es una prioridad absoluta de esta fiscalía; pero también lo es la lucha contra la violencia de género, entre otras razones porque no se incoan diligencias urgentes. En materia de corrupción no hay un problema especial de corrupción en la ciudad de Lugo por ser Lugo. No hay que confundir el hecho de que hay muchas causas instruyéndose o por delitos relacionados con la corrupción. Eso no quiere decir que estemos en la cuna de la corrupción. Lo que hubo en Lugo es una investigación en profundidad que si se produjera en otros lugares de España no sabemos el resultado que tendría