La defensa alega que el microbús tenía deficiencias

La Voz

LUGO

La defensa de Federico Ferreiro tiene una visión radicalmente opuesta a la del fiscal y las acusaciones particulares y ayer mantuvo la petición de libre absolución para el conductor del microbús siniestrado.

El letrado inició su conclusión mostrando su «más profundo pesar y respeto por las víctimas» de un suceso que calificó de «terrible» y se declaró «conmocionado» por el vídeo exhibido como prueba en el que una de las chicas de la expedición recogió los minutos previos y el mismo instante del siniestro.

No obstante, rechazó que los peritos hubiesen acreditado que el vehículo estaba en perfectas condiciones y recordó que tanto el acusado como un compañero manifestaron que habían notado que tendía a desviarse a la izquierda. «La empresa, Navia Bus, no era ejemplar en el mantenimiento de los vehículos, acabó yendo al concurso de acreedores y los vehículos no se reparaban», señaló.

Como hizo en las otras sesiones del juicio, el letrado volvió a sembrar dudas sobre el buen estado del tacógrafo para intentar acreditar que no es una verdad rotunda el que el acusado circulase a 108 kilómetros por hora por el vial limitado a 40. Mención especial dedicó al fallo del ABS, que en su opinión y en contra de la del fiscal, sí fue determinante «porque este sistema precisamente evita lo que ocurrió aquí, que al frenar se bloquearon las ruedas y el bus derrapó cuarenta metros hasta chocar contra la valla de protección. Si el ABS hubiese funcionado, probablemente se habría evitado ese choque», aseguró.

Por todos estos factores, la defensa considera que existe «una duda muy razonable de que el acusado sea culpable». En el caso de que se le condenase, el abogado del conductor considera que solo podría ser por una imprudencia leve, lo que rebajaría de delito a falta la pena y evitaría el ingreso en prisión.

El letrado pidió también a la jueza que, en caso de condena, aplique la atenuante de dilaciones indebidas porque se han tardado cuatro años en celebrar el juicio, así como que el conductor, en opinión de la Guardia Civil, mostró una gran habilidad a la hora de controlar el microbús, lo que disminuyó las consecuencias del accidente.

En definitiva, la defensa considera que el conductor no fue el responsable de la tragedia y que, en el caso de que se dicte una sentencia condenatoria, debería evitarse que su representado ingrese en prisión porque, afirmó, «no tiene sentido para las víctimas y para la sociedad luguesa meter al acusado en la cárcel ahora, después de que tardaran un año entero en tomarle declaración e imputarle. ¿Es eso lo que queremos?, que este hombre vaya ahora a la cárcel cuando hay dudas razonables de su culpabilidad», se preguntó.

«No tiene sentido para las víctimas y para la sociedad meter al acusado en la cárcel ahora»

Xosé Manuel Fernández