El Consello Galego de Cámaras se reunirá la semana próxima
03 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Xunta dio traslado al Consello Galego de Cámaras de la dimisión del presidente de la de Lugo, Eduardo Núñez Torrón y de los nueve miembros que todavía permanecían en el pleno. La Consellería de Economía recibió esta semana las cartas con las renuncias de los miembros de la directiva y puso en marcha los trámites para el nombramiento de una comisión gestora, que se encargará de llevar las riendas de la organización hasta que repongan los órganos de gobierno a través de unas elecciones.
El Consello Galego de Cámaras, que tendrá que nombrar a sus representantes en la gestora se reunirá la semana próxima.
Por el momento no ha trascendido cómo pretende la Xunta convocar las elecciones para la renovación del pleno ni que censo utilizará para ello. La Consellería de Economía señaló a mediados del mes pasado que «a constitución do censo electoral atópase recollida na normativa vixente (Lei 5/2004, de 8 de xullo, de Cámaras Oficiais de Comercio, Industria e Navegación e no Decreto 431/2009)».
Visiones diferentes
Aunque el Consello Galego de Cámaras no se pronunció oficialmente sobre la situación, sin precedentes que generaron las dimisiones de Lugo, los informes jurídicos que manejan podrían no coincidir con la Xunta. La vigente normativa sobre este tipo de entidades establece que serán electoras del censo que estén al día en el pago de las cuotas. Desde que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero suprimiera la obligatoriedad de las empresas a contribuir económicamente con las cámaras, estas se quedaron sin este ingreso, lo que llevó a la situación actual.
La Cámara de Lugo poco después de que se suprimieran las cuotas obligatorias inició una campaña para captar asociados en una nueva etapa en la que faltaban por definir las competencias de este tipo de corporaciones de derecho público. Consiguieron que unas 80 formalizaran su compromiso pero en ningún momento llegaron a efectuar desembolso alguno porque no existían cantidades fijadas a la espera de una nueva Ley de Cámaras, que sigue pendiente.
La Cámara lucense, con 23 empleados, arrastra problemas ya desde bastantes hace meses. La falta de ingresos no se tradujo en el impago de salarios hasta finales del pasado año.
Los directivos llevaban meses a la espera de que saliera la Ley de Cámaras y despejara dudas sobre competencias y modo de financiación. Sin embargo, se fue retrasando lo que creó por toda España situaciones muy similares a la lucense.
Ochenta asociadas
La supresión de las cuotas llevó a la Cámara de Lugo a iniciar una campaña de captación de empresas. Ochenta la apoyaron, pero no pagaron ninguna cantidad.