Los capones de Vilalba no entienden de números y por eso sortearon a la crisis en una feria que fue similar a la de ediciones anteriores. «A xente sabe o que compra e por iso se mantivo o nivel de ventas», explicaron la edila de ferias, Cheri Grandío y el gerente de la asociación de criadores, Gonzalo Hermida. El censo de este año ascendió a 1.800 aves y más de la mitad ya se vendieron antes de la feria. El resto casi se agotaron en el mercado, por lo que el balance económico fue positivo.
Merecidos premios
Oliva Souto, de Goiriz, logró los 300 euros como mejor criadora. Carmen Losada, de Noche, obtuvo 200 por presentar la mejor cesta, contaba con cuatro ejemplares, y Olga Coira, de Lanzós, 150 por llevar a la feria el mejor par.
Obsequios de renombre
El Concello enviará este año como regalo institucional un par de capones al Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, al delegado del Gobierno, Samuel Juárez, al presidente de Caixa Rural, entidad que patrocina el certamen, José María Pardo, y al pregonero de las fiestas de San Ramón, José María García Leira.
Mucho Público
El certamen contó con la asistencia de centenares de personas desde antes de las diez de la mañana.