Una multinacional le reclama el alquiler que dejó de pagar Carrefour
01 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Juzgado Mercantil tendrá que dirimir, después de examinar ayer las pruebas testificales y periciales en una vista, sobre el conflicto por incumplimiento de contrato existente entre la multinacional británica Gazeley, que depende de un grupo de Dubai y la empresa Suplusa, que pertenece a la Diputación. La demanda se centra en una nave de Gazeley, del polígono industrial de Begonte, dedicada a centro de frío, que utilizó Carrefour en régimen de alquiler. En este procedimiento civil reclamaba inicialmente a la empresa provincial del suelo una indemnización de 3,7 millones de euros por daños y perjuicios económicos por incumplimiento de contrato.
Gazeley demandó a Suplusa por lo que considera incumplimiento «sistemático y consciente» del contrato de ejecución de la urbanización del polígono de Carral. En este parque empresarial la multinacional británica dispone de un centro logístico de frío que le arrendó a la empresa de distribución de Carrefour. Esta sociedad, que utilizaba las instalaciones para abastecer a todos los supermercados del Noroeste, las dejó en febrero de este año.
Según las tesis de Gazeley, Suplusa debería haber acabado el polígono de Carral en diciembre del año 2008. Sin embargo, hasta el 10 de abril de este año no se conectó el servicio eléctrico. Por esta razón se vio obligada a contratar generadores de gasoil para poder mantener en funcionamiento las cámaras frigoríficas y de congelación.
Gazaley insiste en que además de los consiguientes perjuicios económicos, que valoró inicialmente en 3,7 millones, por la falta de servicios que figuraban en el contrato, también sufrieron un deterioro en la imagen de marca.
Nueva oferta
Unos días antes de la vista de ayer el promotor inmobiliario especializado en centros logísticos, con sede en Dubai, hizo llegar al organismo provincial una nueva propuesta económica para zanjar el conflicto, sensiblemente inferior a la inicial, 2,6 millones de euros. No fue aceptada.
El Juzgado Mercantil tendrá que dirimir ahora este conflicto que enfrenta a ambas partes, que mantienen versiones completamente diferentes.