El Paseo dos Condes ha sido reformado, pero mantiene su aspecto
21 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Paseo dos Condes es uno de los lugares de Vilalba que puede merecer la consideración de pulmón verde de la localidad. Poco más de medio kilómetro de longitud ofrece este lugar, escenario de una obra que en los últimos meses ha servido para retocar algunos detalles aunque ese extremo pueda pasar inadvertido para algunos.
Con un presupuesto de 180.000 euros, procedentes de fondos de la Xunta y de la Diputación, los trabajos han incluido algunas novedades, como la instalación de nuevo alumbrado público. En el extremo sur, en el tramo que empieza junto a la Avenida de Lugo, se ha mejorado el firme, cuestión que el Concello vilalbés parece haber afrontado tras comentarios de vecinos. El alcalde, Gerardo Criado, manifestó ayer que esa renovación del suelo y el alumbrado se notaban particularmente en esa zona, cercana a casas.
Si se continúa el recorrido en sentido noroeste, la vegetación aparece de inmediato, con castaños y carballos que proporcionan una sensación de relax al paseante. La circulación puede hacerse en sentido inverso, entrando desde la carretera de Baamonde y continuando para desembocar en la Avenida de Lugo, aunque la velocidad está limitada.
El Concello admite que el paseo pueda absorber en algún momento tráfico de la cercana zona escolar -la Rúa Cuart de Poblet, en la que están la escuela infantil, los colegios y los institutos, discurre casi paralela y a poca distancia-, aunque la función primordial es la de conservar su aspecto. Prueba de ello es que el suelo ha quedado fuera de la tentación del asfalto o de la colocación de losetas. Así, el paseo sigue invitando a sumergirse en su atmósfera de tranquilidad.