«La revisión periódica de un edificio evita daños mayores»«El arquitecto se convirtió en un gestor»
LUGO
La puesta en práctica de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) está generando bastante debate entre los propietarios lucenses
28 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.El arquitecto Carlos Moyano Pérez, (Lugo, 1970) ha realizado un centenar de Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE) en los dos últimos años. Se trata de una normativa que está levantado polémica entre la ciudadanía por varios motivos. Uno de ellos, por el precio, que además se ha ido reduciendo con el tiempo hasta parecerse más a una tasa o a requisito burocrático que al coste de la inspección exhaustiva de un edificio. Por otra parte, al ser el propietario quien encarga y paga la inspección, está en su derecho de no pagarla si resulta negativa, lo cual generará a largo plazo problemas de cobro y picaresca para conseguir un informe positivo.
- ¿Cuándo nace la obligación de realizar la inspección técnica de los edificios?
- ¿Son realmente necesarias las inspecciones para la seguridad de las viviendas?
- ¿Qué se revisa en una inspección?
- ¿Cada cuánto tiempo se tienen que realizar las revisiones de las viviendas?
- ¿Es necesaria toda la burocracia actual?
- ¿Le parece normal ese porcentaje?
-Hay normativa estatal, autonómica y municipal. Se llega al absurdo de justificar tres veces lo mismo, sin que se deroguen las normas de rango inferior. En los últimos años se modificó la Ley del Suelo de Galicia del 2002 cuatro veces: en 2004, 2007, 2008 y 2010. Tuvimos que aplicar tres Normativas de Habitabilidad diferentes. A nivel estatal, el Código Técnico de Edificación también se modificó y amplió. En los 70 el proyecto de un edificio de viviendas contenía menos documentación de la que hoy precisa el proyecto de una simple vivienda unifamiliar. Antes de entrar en vigor de la Ley del Suelo de Galicia, para realizar un alpendre-garaje se necesitaba un pequeño croquis y los concellos concedían una licencia de obra menor; hoy se requiere licencia de obra mayor cuando es autorizable y se necesita arquitecto, aparejador, coordinador de seguridad y salud, plan de control de calidad de los materiales, estudio geotécnico y mucha suerte. La proximidad a carreteras requiere un informe adicional y la cercanía de elementos catalogados exige más definición del proyecto e informe favorable de una comisión de técnicos. En fin, los promotores que aún sobreviven y arquitectos de cierta edad están deseando jubilarse. El arquitecto hoy es casi un gestor: la abundante normativa deja poco margen a la creatividad y genera cantidad de papeles que atascan la administración.
El arquitecto Carlos Moyano inspeccionó unos cien edificios en los últimos dos años. FOTo óscAr cela
«Dentro de murallas no se realizarán
las inspecciones hasta el 2015»
«Es en las viviendas del recinto interior donde la estética tiene más importancia»
-En muchos municipios de Galicia y del resto de España ya se inspeccionaban periódicamente las edificaciones en aplicación de la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) del año 1.999. Pero en el municipio de Lugo las ITE comienzan a realizarse en el año 2010.
- ¿Por qué empiezan las revisiones en Lugo más tarde que en otros lugares?
-En Lugo se realizan a partir del año 2010 para poner en ejecución la ordenanza sobre conservación, rehabilitación y estado ruinoso de las edificaciones del año 2003, mediante un convenio firmado el 22 de julio de 2009 entre el Ayuntamiento y los Colegios de Arquitectos y Aparejadores. En este convenio se fijan una serie de compromisos. En ellos se establecen unos honorarios orientativos que a causa de la situación económica y sociopolítica se han reducido en un 40%, aproximadamente, a día de hoy.
-Deberían hacerse voluntariamente. Como esto no sucede, en muchos casos sí que son necesarias. Una revisión periódica evita daños mayores a corto y medio plazo. El 90% de las viviendas inspeccionadas hasta ahora en Lugo son unifamiliares. Las que están en peor estado son las que han heredado varios propietarios o las que están deshabitadas.
-En aplicación de la normativa prácticamente se debe inspeccionar todo. Yo considero básica la seguridad en el interior y en el exterior del edificio. Sin embargo, por alguna causa administrativa, en el casco histórico no se realizarán hasta el año 2015 y una vez inspeccionadas deberán revisarse cada 5 años. Es precisamente en las viviendas afectadas por el PEPRI donde la estética es más importante y el estado de muchas edificaciones es peligroso, sobre todo por riesgo de caída de piezas de pizarra o elementos de la fachada a la vía pública.
-Deben revisarse cada 10 años fuera del casco histórico las que tengan más de 30 años de antigüedad. En el año 2010 se inspeccionaron las anteriores al año 1951, y durante el pasado 2011, las construidas entre 1952 y 1965. Ahora en el 2012 se inspeccionarán las construidas entre el año 1966 y el 1982. Hay que tener en cuenta que muchas veces el año de construcción no se ajusta a la realidad pues lo que se toma como referencia son los datos catastrales. Por otra parte, los usuarios también tienen que tener en cuenta que las revisiones de las edificaciones (ITE) no son como las de los vehículos (ITV) y el plazo de 10 años para la próxima revisión cuenta desde el 31 de diciembre, aunque la inspección se realice a principios de año o en cualquier mes. Sin embargo el 90% de los informes los piden en el mes de diciembre.
Propietarios, promotores, arquitectos y funcionarios están atrapados por el incremento abusivo de la burocracia, como reconoce Moyano.
-Se necesita para ejercer cierto control pero en los años de bonanza económica se ha magnificado. La proliferación de normativa carga de trabajo a los funcionarios y a los redactores de proyectos, que asumimos además responsabilidades sobre aspectos de la construcción incontrolables. Hoy la redacción de la documentación escrita ocupa el 90% del tiempo que se le dedica a un proyecto en perjuicio del diseño, y los detalles constructivos.