El ministro regresó a Madrid tras el acto en la UNED al conocer el final de la violencia de ETA
21 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, José Blanco, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, deberían haberse encontrado anoche en Lugo, en la entrega de premios de la Fundación CEL. Pero no fue posible. Lo impidió el anuncio del final de la violencia terrorista de ETA. Blanco regresó a Madrid tras participar en el acto de apertura de curso en el centro asociado de la UNED en la capital lucense. Se fue sin hacer comentarios sobre la esperada decisión etarra. Eso sí, en el salón de actos de la UNED avisó de que el día de ayer «será un día que los demócratas no vamos a olvidar».
El ministro de Fomento llegó a la sede de la UNED y los periodistas le preguntaron por el esperado final de la violencia de ETA. «Estamos ante una organización muy debilitada y lo que espera la sociedad española es que ETA abandone definitivamente las armas; cuanto antes lo haga mejor». Y de inmediato, justo cuando entraba en la sede universitaria sugirió que se avecinaba la noticia.
Iniciado el acto en la UNED, Blanco abrió su intervención señalando que esperaba que ayer fuese un gran día para los demócratas. Y después se centró en su discurso. Dijo que las grandes infraestructuras, como las autovías y el AVE, son fundamentales para el desarrollo, pero más aún lo es «un sistema educativo fuerte y de calidad». Se mostró convencido de que «la principal baza de nuestro país a la hora de romper barreras fue la universalización del sistema educativo público». Avisó de que los recortes en el educación aseguran el fracaso. «En momentos de crisis, la educación pública cobra más importancia que nunca».
Llamada inaplazable
Terminado el discurso, Blanco abandonó momentáneamente el acto; ante los numerosos periodistas que esperaban expectantes sus declaraciones sobre el fin de la violencia etarra, el ministro se refugió en un despacho y mantuvo una conversación telefónica. Uno de sus colaboradores avisó entonces de que Blanco no hablaría allí, en la UNED, y sugirió que lo haría en el hotel en el que se iba a celebrar la entrega de premios de la Fundación CEL. Allí esperaron infructuosamente los periodistas, porque Blanco viajaba ya camino de Madrid.
Por su parte, el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, llegó más tarde de lo previsto a la capital lucense. Venía a Lugo a hacerse la foto con los candidatos del Partido Popular por la provincia de Lugo a las elecciones generales, y al acto programado por la Confederación de Empresarios en el hotel Méndez Núñez. Totalmente ajeno a lo que se cocía, y a la vista de las cámaras de televisión, un lucense que pasaba por allí preguntó al periodista: «E logo, ¿que foi?»
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