Un día de defensa de Rosalía y su parque y de otras protestas

Xosé María Palacios Muruais
xosé maría palacios LUGO / LA VOZ

LUGO

La oposición al proyecto de O Garañón coincidió con la ofrenda

10 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Domingo das Mozas de ayer demostró que en una misma jornada pueden coincidir actos protocolarios con otros cuyo perfil es más bien reivindicativo. El día dominical de las fiestas reservó, como es habitual, una parte del protagonismo estético al traje gallego, aunque hubo palabras y gestos cuyas intenciones fueron más allá de la estética.

El Día do Traxe Tradicional Galego, nombre que oficialmente se le asigna en el programa festivo, supuso, como en otros años, un número de vestimentas de aspecto inconfundiblemente galaico muy superior al de cualquier otro momento del año. La decisión de usar esa vestimenta y no otra que pueda considerarse más habitual fue secundada por concejales de la corporación lucense por encima de divergencias políticas.

Así, el traje gallego igualó a los nacionalistas Antón Bao y Paz Abraira con la socialista Carmen Basadre o con los populares Jaime Castiñeira y Ángel Trabada, mientras otros, que acudieron a la ofrenda, llevaban una indumentaria similar a la de otro día del año: así ocurrió, por ejemplo, con el popular José Manuel Barreiro y con el socialista Luis Álvarez.

Al margen de la indumentaria exaltada en la jornada de ayer, fue también un día de mensajes. La intervención de la ex concejala nacionalista Branca Rodríguez Pazos estuvo llena de apelaciones a la obra de Rosalía de Castro, aunque subrayando la necesidad de evitar aspectos «litúrxicos» en su obra y defendiendo la actualidad de su mensaje como mejor forma de «lealdade» con su legado y como oposición a quienes optan por los «corsés» del «chamado pensamento único».

Antes, en la presentación, el teniente de alcalde lucense Antón Bao recordó a otras mujeres que también habían protagonizado la ofrenda en un día como el de ayer. Y además, en un día en que los actos tuvieron el parque y la escritora que le da nombre como protagonista, los opositores al proyecto urbanístico de las cuestas del parque también salieron a la calle, más bien al lugar de la ofrenda, para exteriorizar una vez más su rechazo al proyecto.

«Salvemos o parque», se leía en una de las pancartas desplegadas. Fue un día en el que se vieron también mensajes como «Rosalía non se vende» o «Non á marea de cemento», además de imágenes en las que se contraponía la visión que ahora se puede ver desde el mirador con la que quedará si se ejecuta un proyecto urbanístico que genera amplia controversia.

EN DIRECTO MENSAJES