Duarría se quedó con ganas de más Sergio Dalma

LUGO

31 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

En torno a una hora y media de grandes éxitos de ayer y de hoy dejaron con la miel en los labios al público que acudió el viernes por la noche al concierto que ofreció Sergio Dalma en las fiestas de Duarría, en Castro de Rei. La espera se hizo eterna -la orquesta Venecia tocó dos horas y media e incluso repitió canciones porque Tamara, que iba a actuar antes que el barcelonés, no apareció-, pero mereció la pena. Las versiones de clásicos italianos incluidos en su último trabajo discográfico, como El jardín prohibido, Bella sin alma o Soy un italiano, «engancharon» a las más de 1.500 personas que disfrutaron con la voz rota de un Dalma que demostró con creces, tanto dentro como fuera del escenario, por qué es uno de los artistas españoles más queridos y que más discos vende a pesar de la piratería. Bailar pegados, Galilea, Esa chica es mía..., el concierto pasó como un suspiro y muchos se quedaron con ganas de escuchar más canciones, como A buena hora, Mi historia entre tus dedos o la versión de O tren de Andrés do Barro. Cuando Dalma acabó, pasadas las tres de la mañana, tomó el relevo Soraya Arnelas, que utilizó el palco de la orquesta Venecia. La artista cacereña, que saltó a la fama en Operación Triunfo, hizo mover a tope el esqueleto con música disco a los espectadores de Duarría. Una treintena de agentes de seguridad controlaron el acceso al recinto, situado en una finca anexa al cementerio parroquial. La organización cobró 15 euros por el concierto.