Las obras de la autovía dejan pistas y caminos en mal estado
02 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La construcción de la autovía del Cantábrico (A-8) ha generado en Vilalba una serie de críticas relacionadas con el mal estado de pistas y de caminos. El deterioro causado en ambos tipos de vías se relaciona con los trabajos de un tramo que aún está en obras (As Touzas-Vilalba) y de otro que lleva cuatro meses abierto y que discurre parcialmente por el municipio de Abadín (Castromaior-As Touzas).
Según fuentes consultadas ayer, una gran parte de los problemas se dan en la parroquia de Goiriz, por la que pasa una parte del tramo de la A-8 que ya está en servicio y por la que discurre una gran parte del trecho cuyas obras no han concluido todavía. También en la parroquia de Lanzós, por donde pasa el tramo que enlazará con los que ya permiten circular hacia Baamonde y que además confluirá con la AG-64 en Grandisca, se han presentado algunos de estos problemas.
Pistas muy deterioradas y accesos a fincas en malas condiciones son los principales fallos que se detectan, lo que ha generado un notable malestar en la zona. La parroquia de Goiriz es una de las más extensas del término municipal, lo que implica también que cuenta con una amplia red viaria.
El Concello, según fuentes municipales consultadas ayer, prevé realizar una evaluación de los daños existentes con el fin de enviarle el correspondiente dosier al Ministerio de Fomento para informar de la situación y reclamar que se subsanen los desperfectos. De acuerdo con informaciones facilitadas ayer, no hay todavía una evaluación de los daños causados, aunque se calcula que fácilmente podrían superar el medio millón de euros. Una grandísima parte de las vías afectadas por estos problemas pertenecen a la red de titularidad municipal.
Caminos de servicio
Por otro lado, también la ejecución de los caminos de servicio ha levantado las críticas, puesto que personas relacionadas con esas parroquias aseguran que se han construido colocando piedras sobre una base de barro, con la consiguiente inestabilidad. Una de las consecuencias que se observa es que cuando circula un vehículo pesado por alguno de esos caminos, la piedra baja de nivel por esa mala calidad de la base.