Un clásico del ballet que aún encadila

María Caravel redac.lugo@lavoz.es

LUGO

La joven reina Odette es víctima del hechizo del terrible brujo Von Rothbart, que la convierte en cisne y únicamente le permite adoptar forma humana durante la noche. El hechizo acabará cuando un hombre le jure amor eterno a la joven reina. Sigfrido se enamora de Odette, pero el malvado brujo pone todo tipo de trabas para impedir el amor de los jóvenes. En esencia, esta es la historia que cuenta esa obra cumbre del ballet clásico que es El lago de los cisnes, que ayer puso en escena en el auditorio municipal lucense el Ballet Estatal Ruso, siguiendo las directrices del famoso bailarín Alexei Fadeechev.

Como si de auténticos cisnes se tratase, más de 40 bailarines surcaron ayer el escenario del auditorio durante la representación de la obra de Tchaikovsky, dejando a los espectadores rendidos ante sus movimientos y convencidos de que el que presenciaban es de esos espectáculos que vale la pena ver aunque solo sea una vez en la vida. Larga vida al belén de Begonte. Este es el deseo de muchos lucenses y también el del presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro, que ayer firmó un convenio por el que el organismo provincial concede una subvención de 5.000 euros a la asociación cultural José Domínguez Guizán para que siga manteniendo y ampliando dicho belén. Pero la visita de Besteiro a Begonte dio para más. Por ejemplo, para anunciar inversiones por 9.000 euros en Cerdeiras, O Castro y Felmil.