Los de Bruno García, que esperan mejorar su rendimiento y su ánimo, reciben al Lobelle en los octavos de final
29 dic 2010 . Actualizado a las 03:39 h.A un partido, como se ha planteado la recién nacida Copa del Rey, que hoy discurrirá en su tercera ronda, todo puede pasar. Si ese encuentro se convierte en un derbi, la incertidumbre sobre el resultado crece. Y a eso se aferra el Azkar, que además, suma el factor cancha para recibir al Lobelle en los octavos de final del torneo. A las nueve de la noche, en el Pabellón Municipal.
El Azkar eliminó en la ronda anterior al Zierbena. Hoy se mide a un Lobelle sobre el que la historia más reciente habla del 1-7 en Liga para los de Tomás de Dios. Aquello sucedió en octubre, y dio buena muestra de lo que el Azkar no debe consentir: que le hagan pagar tan caro los errores cometidos. Aquel día, los de Bruno García fallaron en la portería contraria, y en la suya, los compostelanos les hirieron en cada despiste.
Dicen los jugadores pronistas que no hay aire de revancha. «No conduce a nada», exclama el internacional azul Matamoros. Aunque saben que hacerlo bien y ganar, valdrá más que el pase a los octavos de final. Delante, no hay que olvidarlo, se encuentra el colíder de la Liga. Un Lobelle al que este tipo de torneos le vienen como anillo al dedo, y le gustan. Se sienten cómodos. Y si no, que se lo digan al Burela, que cayó por 1-9 en la anterior eliminatoria.
Con Adri
Sin Renatinho, baja definitiva; sin Guerra, en proceso de recuperación; sin Antonio, con la selección gallega. Pero no todo son malas noticias para los lucenses, pues recuperan a Adri para medirse al que, para Bruno García, es uno de los conjuntos «más en forma» de la Liga. También participará Mimi, cumplida su sanción.
Un Lobelle «con un plantel largo», como indica García. Para jugar con garantías de competir (algo que el Azkar ha conseguido prácticamente siempre, pese a las continuas bajas), el técnico lucense pide «mantener un nivel altísimo». «No debemos encajar goles que nos pueden pasar factura», recalca.
El preparador muestra una vez más su vertiente más competitiva al afirmar: «A un partido, estamos preparados para pasar la eliminatoria». Y Bruno siempre ha sido capaz de contagiar a sus hombres de su espíritu.
Cerrar el año con victoria supondría reverdecer la moral de un plantel al que le ha tocado sufrir demasiado en este inicio de temporada. Cargarse de aire en la Copa para recoger los frutos en la Liga.