La puesta en marcha de la Liga galaico-portuguesa de caballos marchadores hace proliferar en toda la provincia lucense las carreras y los concursos
15 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Es noble, es bello, y, hasta cierto punto, también es sociable. Estas y otras características del caballo están haciendo que la afición a los équidos vaya en aumento y que cada vez sean más las localidades y municipios de la provincia lucense que celebren ferias caballares, exhibiciones de doma y carreras o concursos de andadura. Buenos ejemplos de ello los ha habido en el último mes, con las pruebas celebradas en Castroverde, Friol y en la parroquia palense de Vilar de Donas.
Gran parte de este bum de todo lo relacionado con el caballo hay que achacárselo a la puesta en marcha de la Liga galaico-portuguesa de caballos marchadores, cuyo principal promotor es el veterinario Jesús Antonio Sánchez Gómez, que cuenta con el apoyo del departamento de Parasitología de la Facultad de Veterinaria, al que pertenece. Este profesional, amante y estudioso de los caballos, fue el que organizó las tres citadas carreras en la provincia lucense, también la que hoy se celebra en Irixoa, y dos más que están previstas en Oza dos Ríos y Melide.
Sánchez Gómez reconoce abiertamente que toda esta intensa actividad caballar se ha empezado a mover al echar a andar la Liga de caballos marchadores, que es la que ha dado pie a todo ese trasiego de ejemplares equinos y de jinetes en muchos lugares de Galicia y también en el norte de Portugal. Ahora la asignatura pendiente es dar a conocer los caballos de andadura fuera de Galicia, por lo que este veterinario ya está pensando en llevar dos ejemplares a la Feria de Sevilla, al tiempo que reclama que sean las administraciones las que difundan este tipo de certámenes como un atractivo cultural.
Pocos entrenadores
Pero no es este el único contratiempo, porque el principal escollo con el que se encuentran hoy en día los aficionados es que en la actualidad hay muy pocas personas que adiestren y entrenen a estos caballos. Jesús Sánchez cita a Francisco Porto Parrado, de Melide, como uno de los pocos que hay en Galicia.
En cuanto a la participación en los concursos de andadura que organiza la Liga galaico-portuguesa, es libre y está abierta a quienes deseen tomar parte. Eso sí, deben tener un caballo de andadura, y a ser posible que esté bien entrenado. El aporte económico para una carrera no es excesivamente alto, y prácticamente se limita al montante de dinero que se quiera destinar a premios. Así, con 4.000 euros ya se podría celebrar una prueba de esta especialidad.