06 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Lo cierto es que Mucha y Nucha, o viceversa, sujetaron hasta la madrugada al personal de todas las edades. «Aínda me gustaron máis ca no Luar», decía al final una mujer del tramo de edad pensionista.
Además de abundante, el público era de todas las edades, desde niños de menos de una década hasta abundantes jubilados.
Las Cantareiras de Ardebullo no defraudaron, dándole a la gente lo que esperaba. Su actuación fue una fiel reproducción de las intervenciones en el programa televisivo.