De la contundencia a la rapidez

Marcos Pichel LUGO/LA VOZ.

LUGO

Iván Sangiao, taekuondista lucense, se acomoda a una nueva categoría después de bajar desde los 90 hasta los 74 kilos

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hay poca gente que piense que el deporte es solo divertimento. Por si acaso, ejemplos como el de Iván Sangiao, taekuondista lucense, sirven para comprender que el esfuerzo a realizar cuando se quiere mejorar requiere un enorme sacrificio. En su caso, pasar de los 90 kilos a los tan solo 74 que pesa en la actualidad. O lo que es lo mismo, de la contundencia de la categoría más alta, a otra marcada por la velocidad como virtud principal.

«La rapidez es lo más importante», admite Sangiao. En el horizonte de cumplir 24 años y desde los 3 practicando este deporte de origen coreano, asegura que su principal virtud es su mentalidad. «Mi cabeza, mi visión del combate. El estar más delgado me permite una velocidad de reacción mayor, pero aún estoy algo lento para este peso», explica.

Su palmarés es extenso, pese a su juventud. Campeón de España juvenil del peso medio; varias veces subcampeón de Galicia, tanto sub 21 como absoluto; campeón y subcampeón universitario; bronce en el Europeo del año pasado, mundialista... Compagina la competición con la enseñanza, a los 50 niños que se entrenan en la Escuela Lucense de Taekuondo, en la piscina de As Pedreiras.

Con pasión

Se nota que este licenciado en INEF lo vive, pues transmite con pasión el amor por su deporte. Cómo explica los cambios que producidos desde la adopción de los petos electrónicos que contabilizan los golpes y que han variado la forma de competir. «Ahora, los combates son mucho más duros psicológicamente, lo que obliga a cambiar la estrategia. Pero también son más espectaculares», afirma.

Hace apenas unas semanas se quedó con la espina de acceder al Mundial Universitario, tras caer eliminado en la primera ronda del Nacional. Tenía puestas muchas expectativas en esa cita. Ahora, su objetivo es participar en competiciones internacionales. «Y utilizarlos como entrenamientos», dice. Antes de terminar el año, quiere hacer dos más. Y en diciembre tiene ante sí el Campeonato Gallego absoluto. «Ganarlo implicaría entrar en las concentraciones, y allí el nivel de los entrenamientos es muy alto», asegura.

Al margen de la competición tradicional, tiene otra meta en mente: «Quiero meterme en el Nacional de técnica. Pero primero tengo que ganar el gallego». Será el 4 de septiembre.