El PP dice que el gobierno local certificó el final de una obra del Plan E que aún no está acabada
LUGO
La obra del Plan E ejecutada entre los edificios 64 y 68 de la calle Miguel de Cervantes constituye una «gravísima irregularidade». Lo dijo ayer el portavoz municipal, Jaime Castiñeira, que aseguró que fue recibida por el Ayuntamiento, pese a que está sin ejecutar alrededor del 30% del proyecto. De lo previsto, parece que únicamente se construyó un muro de contención por el lado de la Rúa Alta.
El portavoz del grupo municipal señaló que la citada obra es una irregularidad más de las que han detectado dentro de las financiadas con cargo al Plan E. Dijo que fueron firmadas tres certificaciones, dos por la edila de Economía, Sonia Méndez, y una, la última, por el edil de Medio Ambiente, Lino González Dopeso. Se cubrió el trámite de recepción de la obra por el Ayuntamiento.
Castiñeira explicó que el proyecto consistía en levantar el muro de contención, de hormigón, por el lado de la Rúa Alta. Esta parte está hecha. El resto, de lo previsto consistían, según el citado edil, en el relleno del solar, que tiene una acusadísima pendiente, y crear en este terreno una zona de estar. Pero esta parte de la obra no se ejecutó. ¿Por qué? Castiñeira no lo sabe; pero sí está convencido de que si se hubiera llevado a cabo correría serio riesgo la pared del edificio del número 48, que es de ladrillo. En esta pared lateral hay luces abiertas.
La obra en cuestión se denominó «Rexeneración dunha zona verde en rúa Miguel de Cervantes para adaptala a uso público, ornamental e paisaxístico». El presupuesto ascendió a 37.120 euros y el plazo de ejecución fue de tres meses.
Castiñeira señaló: «É un verdadeiro escándalo. Queremos saber onde van os cartos que faltan por investir, porque se están a pagar obras que non están feitas. Isto é unha hipoteca que están a pagar todos os lucenses». Recordó que estas obras están sometidas a auditoría del Estado y que, por casos como el de Miguel de Cervantes, el Concello podría perder los fondos.
Un vecino de la zona explicó que el citado terreno fue una cesión al Ayuntamiento cuando se construyó la calle. El vecino, que pasaba por allí cuando los concejales explicaban a los periodistas su sorpresa por la citada obra, no dudó en calificar la ejecución de dicha iniciativa municipal de verdadera chapuza. Se preguntó qué mirador se pretendía hacer si frente al citado solar está previsto levantar un edificio. Aprovechó la ocasión para poner de manifiesto el mal estado de unas escaleras situadas a pocos metros, en las que el pavimento tiene un hundimiento que amenaza con hacerse más grande.