Carlos Villamor se trajo el segundo puesto con España del Campeonato del Mundo de cros universitario de Canadá
21 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Acceder a la Universidad tiene ciertas ventajas. Entre ellas, que practicar algún deporte, y más si se hace con un cierto nivel, concede algunas oportunidades que permiten darse un paseo, triunfal, por el mundo. Es lo que le ha pasado a Carlos Villamor, que con su licenciatura en Biología en el bolsillo, acaba de colgarse, en Canadá, la medalla de plata por equipos con la selección española en el Campeonato del Mundo Universitario de cros. Ocurrió el 11 de abril.
Iban con la firme intención de traerse el oro de Kingston, en la costa este del país de la hoja de arce. Pero por un solo puesto, los japoneses, que presentaban a varios miembros de su selección absoluta, les birlaron la medalla dorada. Sin embargo, la plata supone un broche impecable a una temporada invernal en la que Villamor, que este año ha dado un salto cualitativo en los entrenamientos, había depositado muchas esperanzas.
-«Uno de los primeros objetivos era el Nacional absoluto de cros», recuerda el lucense, que milita en las filas de la Gimnástica de Pontevedra. Sin embargo, en A Coruña, tuvo que retirarse por un problema de flato. Así que, en su siguiente cita, el Campeonato de España universitario, salió, en sus palabras, «a por todas». Quedó cuarto en el esprint por el bronce. Sin embargo, se ganó el billete para Canadá. Su cuarta cita con la selección, después de un Mundial juvenil, un Europeo júnior y un encuentro internacional.
Cuatro aviones después, se plantó en Kingston, donde se encuentra la «segunda universidad más prestigiosa del país», con unas instalaciones calificadas por Villamor de «impresionantes». Llegaron con unos cuantos días de antelación, con la intención, incluso, de hacer un poco de turismo, pero fue imposible. «Sólo pudimos visitar un poco los alrededores, el lago Ontario», cuenta el joven atleta.
«Con muchas ganas»
«Salimos con muchas ganas, porque sabíamos de nuestras opciones de medalla. Nuestra mentalidad era ir a ganar», explica Carlos. Se toparon con una carrera «muy rápida» desde el inicio, en un circuito «sin descansos», con continuas subidas y bajadas, y, en lo alto de una loma, desprotegido del viento. «Acabamos reventados», reconoce. Cansados a la espera del recuento de las posiciones. «Pensamos que habíamos ganado», cuenta. El mejor de los españoles fue Javier Guerra, cuarto; Villamor terminó el 29. Al final, segundos, tras de los japoneses y por delante de los británicos.
Una medalla que impulsa más, si cabe, su estado de ánimo, ya con la mente centrada en la temporada de pista, que está a punto de comenzar para él. Su distancia, el 5.000. Y con ese objetivo entrena a diario.