El tramo de la carretera N-634 comprendido entre Candia e Castromaior, en el municipio de Abadín, se ha visto afectado por las obras de la autovía del Cantábrico. Los trabajos de la A-8, que en esa zona suponen la confluencia de los tramos Abadín-Castromaior y Castromaior-Touzas, han dejado desde anteayer por la tarde a la carretera Irún-Santiago con solo dos carriles, uno para cada sentido de circulación.
Se trata de un tramo de algo más de un kilómetro de longitud. Si se circula desde Abadín, el carril para vehículos lentos desaparece en la parroquia de Candia, antes de llegar al alto de Canteirada, situado ya en Castromaior. Si se circula desde Vilalba, la carretera se estrecha en el tramo de subida que discurre por la parroquia de Castromaior.
En el citado alto se prevé que el trazado de la autovía discurra por debajo del de la actual carretera N-634. En ese lugar no se situará ninguno de los accesos que tendrá el municipio abadinense para unirse con la A-8.
El más próximo estará a varios centenares de metros, en la misma parroquia de Castromaior pero más cerca de Vilalba, en tanto que los otros dos quedarán en A Xesta y en las afueras del casco urbano de la capital del municipio.
La A-8 está en estos momentos en obras en los tres techos que discurren total o parcialmente por este ayuntamiento chairego: el de Carreira a Abadín es construido por Extraco, el de de Abadín a Castromaior ha sido adjudicado a Copasa, y el de Castromaior a Touzas, localidad que ya pertenece a Vilalba, corre a cargo de Cyopsia-Sisocia.
Apertura conjunta
Según fuentes consultadas ayer, el último de esos tramos podría abrirse dentro de varios meses. Esa apertura coincidiría con la puesta en servicio del tramo más cercano a la capital chairega, Touzas-Vilalba, que construye Acciona y cuya conclusión permitirá que la autovía Ferrol-Vilalba, cuyo último tramo entró en funcionamiento el mes pasado, enlace con la transcantábrica para acceder hacia la comarca de A Mariña.