Los promotores no claudican

LUGO

Tres décadas después de que se paralizaran las obras de las viviendas, los herederos de Jesús Varela-Villamor abogan por «conciliar intereses públicos y privados»

28 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La familia Varela-Villamor ha permanecido callada durante años, pese a situarse en el centro de la polémica urbanística de A Areoura. Transcurridas casi tres décadas desde que el Concello de Foz ordenara paralizar las obras de las nueve construcciones, los herederos del empresario lucense Jesús Varela-Villamor rompen el silencio para dejar claro que no van a rendirse. Han perdido varias batallas judiciales y en 2001 acabaron accediendo al derribo de la edificación de seis plantas levantada en los 70 en la playa de A Areoura, ejecutado el 1 de julio de 2002. Pero, aunque la corriente no parece favorecerles, seguirán defendiendo su patrimonio.

De acuerdo con los datos proporcionados por los representantes legales de la familia Varela-Villamor, el 1 de agosto de 1975, la Comisión Provincial de Urbanismo (CPU) aprobó, con carácter definitivo, un proyecto de urbanización de los terrenos que Jesús Varela-Villamor poseía en la playa de A Areoura, en Foz. Y el 2 de abril de 1976, el Concello le otorgó licencia para erigir un edificio de seis plantas. Proyecto y licencia, aseguran, contaban con autorización de la Jefatura de Puertos y Costas de Galicia, en aplicación de la entonces vigente Ley de Costas del 26 de abril de 1969. La CPU dio el visto bueno al proyecto de delimitación de suelo urbano de los terrenos donde se construiría el edificio, el 1 de abril de 1977.

Licencias municipales

En los dos años siguientes, la denominada comisión permanente del Concello de Foz concedió licencias para «la construcción de edificaciones de tipología unifamiliar», las nueve estructuras que hoy se pueden ver en A Areoura (Cangas de Foz). Los permisos datan del 24 de noviembre de 1978 y del 16 de enero de 1979 y consta, según la información proporcionada por los promotores, la autorización por parte de la delegación provincial de Obras Públicas y Urbanismo y de la Jefatura Regional de Costas y Puertos.

Pero en sentencia de mayo de 1982 el Tribunal Supremo invalidó el proyecto de delimitación de suelo urbano y el Ayuntamiento ordenó la paralización de las obras. No obstante, explican los herederos, «ya se había realizado la mayor parte de la urbanización y se habían construido las edificaciones comprendidas en las citadas licencias municipales y autorizaciones sectoriales», es decir, las nueve viviendas unifamiliares cuya estructura continúa en pie, y el edificio de seis plantas demolido por Costas el verano de 2002. En cuanto a los chalés [término que jamás emplean los promotores, quienes hablan de edificaciones unifamiliares] de A Areoura, la familia Varela-Villamor subraya que los permisos «nunca han sido anulados». «Está rematada la estructura, el cerramiento exterior y la cubierta; y se encuentran ejecutadas obras de urbanización que dan servicio a ese conjunto, en lo relativo al acceso rodado, abastecimiento de agua, evacuación de aguas, suministro de???????electricidad,????etcétera».

Sin?????indemnización por el?????hotel

La familia Varela-Villamor niega haber recibido indemnización alguna por el derribo del hotel de la playa de Areoura, «después de un largo proceso que culminó una vez suscrito, con fecha 18 de octubre del 2001, un convenio con el Ministerio de Medio Ambiente». En dicho acuerdo, aseveran los herederos, la Administración central se comprometía a«'la búsqueda de soluciones urbanísticas para la zona, dentro del planeamiento municipal', compromiso que también debe vincular a las administraciones local y autonómica».

Alegaciones al nuevo Pxom

Pero, ¿qué ha ocurrido? En el Plan Xeral de Ordenación Municipal de Foz, en tramitación, «se propone una clasificación de suelo rústico de especial protección», que estiman «ilegal por diversos motivos». De hecho, los herederos han presentado alegaciones al plan argumentando que los terrenos afectados «no se pueden considerar como suelos que 'hayan de ser preservados en los procesos de desarrollo urbanístico', en cuanto que ese desarrollo ya ha tenido lugar, materializándose en las licencias y autorizaciones conferidas, así como en las edificaciones unifamiliares y demás obras de urbanización ejecutadas a su amparo».

Esgrimen, además, que «el desarrollo urbanístico existente, sin perjuicio de su mejora o complemento, ya determina que los terrenos de referencia merezcan la clasificación de suelo urbano, conforma a la Ley 9/2002 de Ordenación Urbanística y Protección del Medio Rural de Galicia». La familia Varela-Villamor sostiene que manteniendo la clasificación de suelo urbano «se podría poner fin, de una vez por todas, a la irregular situación que arrastra el Concello de Foz desde hace décadas, evitando perjuicios para el erario público, ya por expropiación, ya por indemnización» puesto que, insisten, las obras acometidas vienen avaladas por proyectos aprobados y autorizados.

Con el propósito de «asegurar la conciliación de intereses públicos y privados», reiteran su oferta de cesión de terrenos «para dotaciones, paseo marítimo, espacios libres, zonas verdes, etcétera». De momento, aseveran, no han recibido contestación alguna al respecto.