Miles de lucenses disfrutan entre el viernes y el domingo de una ruta de baile con paradas en salas como Boe, Chemanel y Nova Exágono, en la que siempre hay orquesta
27 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La afición por la música y el baile no tiene edad, y si no que se lo pregunten a los miles de lucenses que cada fin de semana salen a divertirse en locales en los que se pincha exclusivamente música para bailar. «O máis bonito é a mezcla de idades que se ve nas pistas, e que ninguén se sinte desprazado», sonríe José Fernández Dafonte, uno de los propietarios de Nova Exágono. Hace cinco años que la histórica discoteca de la carretera de Santiago volvió a abrir sus puertas con espíritu renovado: traer orquestas. Y el público está respondiendo. «Ao principio só abríamos os domingos pola tarde, pero agora tamén abrimos os sábados pola noite», explica Fernández.
De las fiestas, se sabe siempre cuando empiezan, pero pocas veces cuando acaban. «O domingo abrimos ás sete da tarde, a orquestra empeza ás oito, e aguantamos ata as dúas ou as tres da mañá; e iso que moita xente traballa o luns», comenta el empresario, que relata que a primera hora acuden sobre todo personas mayores o de mediana edad, y que «a partir das nove e media chega a xente máis nova».
Parte de quienes se dan cita en las salas de fiesta lucenses el fin de semana asisten a clases de baile por semana. «Fano para relaxarse, para desconectar dos problemas da vida cotiá e esquecerse de todo durante un pedazo», destacó días atrás el monitor José Manuel Teijeiro. Asociaciones vecinales, culturales y concellos, entre otros organismos, impulsan cursos en los que los participantes -hay centenares de parejas de mediana edad- aprenden pasos y ritmos de merengues, cumbias, bachatas o pasodobles. Después, el fin de semana llega la hora de poner en práctica lo aprendido, y los «guateques» que se celebran en salas muy conocidas durante los meses de otoño e invierno son una estupenda opción.
Casi sin parar
«Os martes de noite temos unha hora de clase e a fin de semana, desde que saímos de traballar, non paramos. A Chemanel, a Boe, ás veces a Rábade..., e todos os domingos a Nova Exágono, que ten música en directo», comenta Luisa, una aficionada de Lugo. «Os fillos están criados, teñen a súa vida, e ao meu home a máis a min sempre nos gustou bailar, así que agora que podemos facémolo», sentencia.
«Observo que a xente que vén á discoteca valora moito que na sala nunca hai problemas, nin malos rollos, nin malos xestos. O que quere todo o mundo é bailar un pedazo, sentarse outro, estar con xente... pasalo ben», resume el responsable de Nova Exágono.
El tirón de las orquestas
En primavera, y especialmente en verano, llegará el turno de las verbenas y las fiestas de campo. Las orquestas tienen un tirón descomunal. París de Noia, Olympus, Panorama, Costa Oeste, Gran Parada, Sintonía de Vigo, Charleston o Philadelphia son algunas de las que atraen más público.
¿Hay alguna de Lugo? Al margen de conjuntos emblemáticos como Venecia, Los Emperadores y Nueva Generación -es de Viveiro-, en estos momentos no hay demasiadas alternativas. «É unha pena que nun lugar coma Lugo non haxa unha gran orquestra que leve o nome de Lugo por aí adiante, como fai a París con Noia», reflexiona Fernández Dafonte.