Las nubes, el viento y la amenaza de lluvia tiñeron ayer Lugo de color otoñal. El paisaje perfecto para reunirse alrededor de la lumbre en buena compañía y comer castañas asadas. Varios barrios de la capital se sumaron a la idea y organizaron sus magostos al caer el sol. En la plaza de A Milagrosa, la asociación de vecinos preparó 240 kilos de castañas, que sirvieron acompañadas de vino de Chantada. La merienda popular tuvo lugar en una carpa y el acto estuvo amenizado por Delfo y el dúo Muralla. El presidente del colectivo vecinal, Valentín Arias, aprovechó el acto para hablar de temas que le afectan al barrio, como el acondicionamiento de la nueva praza Agro do Rolo. A la misma hora, los vecinos del barrio da Estación celebraron su magosto en un garaje de la calle Miguel de Cervantes. Y otro tanto ocurrió en la praza do Castiñeiro, que rindió homenaje a su nombre.
A los políticos les gustan las castañas o al menos el ambiente festivo que reina en los magostos. Varios concejales de la corporación municipal lucense, todos del PSOE, anunciaron mediante nota de prensa que acudirían a los encuentros populares. Según el reparto previsto, Carmen Basadre y Luisa Zarzuela , al de la Estación; mientras que López Orozco y Piñeiro , al de O Castiñeiro.
La previsión de fuerte viento para la jornada de ayer obligó al Concello a poner en marcha un dispositivo especial, que incluyó el cierre de los parques Rosalía de Castro, Albeiros y A Milagrosa para evitar que hubiese accidentes por la caída de ramas.