Tráfico da el alto a la picaresca

LUGO

La Guardia Civil establece los controles de alcoholemia próximos a pistas por las que los conductores de la zona sarriana eludían a los agentes los fines de semana

09 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los conductores de la zona de Sarria acostumbrados a eludir cada fin de semana los controles de tráfico se llevaron una monumental sorpresa el fin de semana cuando se toparon de frente con los vehículos de la Guardia Civil apostados en las inmediaciones de una pista que solían utilizar como vía de escape.

El operativo de la Benemérita solía colocarse siempre en la zona de O Mazadoiro en la LU-546 a la entrada a la villa desde Lugo, y allí daban el alto tanto a los que salían de Sarria como a los que llegaban desde Lugo.

El sitio ya era más que conocido y por eso algunos conductores locales, en lugar de optar por no consumir alcohol cuando van a ponerse al volante, apostaron por buscar una ruta alternativa que les permitiera saltarse el control y continuar su camino en una u otra dirección.

La solución no era fácil, pero la encontraron. Después de buscar cuidadosamente en los mapas de carreteras y de rastrear la zona encontraron un camino que une la zona de O Mazadoiro con la pista que conduce a Treilán. El desvío está a unos 300 metros del lugar en el que se establecen los controles, por lo que los que conocían el atajo se desviaban unos metros antes del coche policial y salían unos metros después.

La estrategia funcionó durante unas semanas, a pesar de que los agentes prácticamente detectaron la maniobra evasiva desde el primer momento. Su estrategia fue dejar que los pilotos siguieran eludiendo el control durante algunos fines de semana hasta que ya se convirtió en algo habitual. Los pasados fines de semana ya decidieron tomar cartas en el asunto y se colocaron en el lugar utilizado como vía de escape deteniendo a cuantos vehículos circulaban por la zona.

La sorpresa de los conductores fue monumental y cuentan, aunque carecemos de datos oficiales, que el número de cazados con un nivel más alto de alcohol que el permitido fue considerable.

Actuación policial

La actuación policial no solo sirvió para terminar con esta picaresca, también para conseguir que los vecinos, la verdad es que pocos, que viven en las inmediaciones de la que se puede denominar ruta del escaqueo puedan conciliar el sueño los fines de semana después de varios meses en los que se preguntaban los motivos por los que su apartada calle se había convertido en un lugar de mucho tránsito sin motivo aparente.

Los exploradores motorizados están por tanto obligados a volver a abrir una nueva ruta para continuar eludiendo a los agentes una vez que su primera opción ya fue descubierta. No será fácil, ya que a altas horas y muy posiblemente con las facultades para conducir en no muy buen estado circular por pistas estrechas supone un gran peligro, superior al que puede suponer una multa con retirada de carné.