El fiscal volvió a ser clemente con el violador de Foz por declararse culpable

La Voz

LUGO

El fiscal volvió a mostrar su clemencia con el violador de Foz, uno de los agresores sexuales más peligrosos de la provincia. En la vista por un nuevo caso, ocurrido esta vez en Burela, el acusador público bajó de diez a ocho años la petición de prisión porque el imputado reconoció los hechos. Esta circunstancia, al igual que había sucedido recientemente en otro juicio por otra agresión sexual, motivó que la vista se resolviese en menos de cinco minutos.

César López Neira, de 35 años, puede acumular ocho años más a su lista de condenas. Esta vez por atacar a una mujer en Burela. Los hechos que ayer reconoció sucedieron a las siete de la mañana del 11 de noviembre del año 2007 cuando entabló conversación con una mujer que se encontraba en un vehículo estacionado en la calle Celso Emilio Ferreiro de Burela.

El presunto violador pidió a la conductora que lo acercara hasta su propio vehículo y, una vez que se introdujo en el coche, le cogió las llaves. Le dijo que no se las devolvería hasta que subiese con él en el vehículo, a lo que finalmente acabó accediendo.

El procesado condujo hasta la lonja nueva de Burela donde le propuso a la mujer mantener relaciones sexuales, sin embargo ante la negativa de ésta, la agarró fuertemente por el cuello con la mano derecha y con la izquierda le bajó los pantalones y le rompió la ropa interior. Seguidamente se puso encima de ella en el asiento delantero derecho.

Durante la agresión, la mujer lloró y ofreció resistencia física, sin embargo cada vez que intentaba moverse o incorporarse, el procesado incrementaba la presión sobre el cuello, llegando la víctima a temer por su integridad física, según hizo constar el fiscal en su escrito de acusación.

Como consecuencia del ataque, la mujer resultó con diversas lesiones, en el cuello, en la clavícula, en la zona torácica y también en los genitales. La agresión le supuso el tener que someterse a tratamiento psiquiátrico y psicológico, «lo cual presumiblemente seguirá precisando durante largo tiempo», de acuerdo con lo expuesto por el fiscal.

La acusación pública reclamaba inicialmente para el acusado diez años de prisión y la prohibición de aproximarse a la víctima a una distancia inferior de 300 metros a su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro sitio frecuentado por la víctima. También pedía que no pudiese comunicarse con ella por un tiempo de quince años. Fijaba la responsabilidad civil a abonar en 20.000 euros.

Finalmente, como quiera que César López reconoció los hechos, dejó la petición en ocho años de cárcel y la prohibición de comunicarse durante un tiempo de diez años. Mantuvo la responsabilidad civil.

La acusación particular también se dio por satisfecha con la petición del fiscal, salvo en el caso de la indemnización que estableció en 40.000 euros.

Segundo juicio en 15 días

El de ayer es el segundo juicio por violación que afronta César López, en la Audiencia Provincial de Lugo, en algo más de 15 días. El pasado 29 de mayo se sentó en el banquillo para responder por la violación, en tres ocasiones, a una mujer en una calle de Foz en la madrugada del 13 de julio de 2002. También en esta ocasión, el fiscal acabó haciéndole una sustanciosa rebaja en la petición de pena. De los doce años que pedía que le fueran impuestos inicialmente pasó a ocho.

En este caso, el presunto violador siguió a una mujer que se dirigía sola a su casa. La abordó junto a una obra diciéndole que quería estar con ella y, como se negó, la cogió por el brazo y por el cuello. Seguidamente la llevó a un descampado que había en las proximidades y, a punta de navaja, la violó en tres ocasiones.

Cada vez que la víctima intentaba pedir auxilio, le oprimía el cuello. Los hechos se prolongaron por espacio de media hora aproximadamente. También en este caso la víctima sufrió diversas lesiones.

Ahora a César aún le queda pendiente otro juicio por una agresión sexual. Ocurrió, según diversas informaciones, en la zona de Muimenta.