Caramelos agridulces en la Xunta

Benigno Lázare

LUGO

En Lugo el nombramiento de los coordinadores territoriales que sustituirán a los anteriores delegados puede chocar con algunas reticencias por parte de los elegidos

07 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pese a la reducción de cargos políticos en la Xunta, que afectan en mayor medida a la Administración periférica debido a que desaparecieron los delegados de las consellerías, todavía hay un buen ramillete de puestos de libre designación que tendrán que ser nombrados en los próximos días o semanas. En concreto, tendrá que ser cubierta la secretaría territorial, que será el segundo cargo en el escalafón, y diez coordinadores de área, uno por consellería.

Según todos los indicios, la delegada también tendrá que rodearse de una especie de comité asesor. La necesidad de ese equipo no fue negada por Raquel Arias en su presentación, aunque incidió en que todas esas decisiones estarán presididas por la austeridad.

Habitualmente, los nombramientos generan expectación y ansiedad, sin embargo, según las opiniones coincidentes de diversas personas que conocen bien el organigrama administrativo y el funcionamiento del edificio de la Xunta en Lugo, el caramelo del cargo tiene en esta ocasión varios sabores y uno puede ser bastante amargo.

Según señalan, los nuevos coordinadores de área tendrán nivel 29 durante el tiempo que ejerzan el cargo. Cuando cesen, por término medio les reducirán dos puntos, con lo que quedarán con el 27, que seguirá estando por encima del de cualquier funcionario que no haya ocupado un puesto de designación política. Sin embargo la contrapartida consistirá en que perderán la plaza que ocupaban antes de su nombramiento, por lo que deberán reintegrarse en cualquier otro lugar y tendrán que participar de nuevo en el concurso.

Según aseguran en el edificio administrativo de la Ronda da Muralla, si estos planes se llevan a la práctica sin cambios la nueva delegada territorial podrá tener bastantes problemas para cubrir los cargos. Incluso afirman que ya hubo varias negativas para coordinar las consellerías y no falta quien opina que el sistema podría ser modificado.

Funcionarios próximos al actual Gobierno consideran poco probable que Raquel Arias vaya a tener problemas en ese sentido. Sin embargo, sí afirman que son puestos de gran responsabilidad y trabajo, sobre todo en algunas consellerías que por su estructura o características son «más complejas». Señalan también que hai interés por conocer los nombramientos de las próximas fechas.