Pese a no perder el sábado ante el Caja Segovia, al Azkar se le atraganta este año el Pabellón Municipal, en el que no alcanza la solvencia de temporadas pasadas. Los jugadores quieren encontrarle remedio a una situación que ya se convierte en contrarreloj, a seis partidos del final de la liga regular. «Hay que levantarse, por nosotros y por la afición», alienta Juan Werner, que reconoce que tras el último partido salieron del coliseo lucense cabizbajos.
«Cansa tanto empate, pero parece la tónica», asume el pívot madrileño. «Cuando las cosas no van de cara tenemos que apretar los dientes», dice. Entre los problemas que detecta para encontrarse a cinco puntos del octavo, la falta de acierto ante la portería, que estén encajando más goles de los previstos («aunque estamos defendiendo bien», matiza) y, sobre todo, los victorias fugadas del Municipal. «Porque un punto con el ElPozo sabe bien, pero se nos han escapado rivales como el Guadalajara, o el Cartagena, que teníamos que haber ganado», explica.
Escasez de victorias
Sobre la escasez de victorias como local, en su opinión no sucede por un exceso de presión de la grada. «Yo no lo veo así, pero fuera estamos cumpliendo con creces», apunta. Es más, sus números a domicilio son de equipo de play off. Y ellos en absoluto descartan jugarlo: «Está en nuestras manos, tenemos seis partidos por delante, y el primero este sábado. Si ganamos al Guadalajara el punto contra el Caja adquiriría otro valor».
En cuanto a su falta de gol, asume el mea culpa y mira de frente al futuro. «Confío en acabar con más goles de los que tengo -dice-. Porque estamos motivamos, jugamos alegre y generamos ocasiones».
El equipo volvió a los entrenamientos sin la participación de Cassio, con un traumatismo en la rodilla izquierda que le hace ser duda para este sábado.