El queso de San Simón da Costa logra un premio en un certamen gastronómico de Japón, en donde empieza a lograr un hueco en el mercado nacional
28 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El queso de San Simón da Costa es ya una mercancía habitual de los viajes internacionales. Países de Europa, de América, de Oceanía y de Asia reciben, en una cantidad cada vez mayor, un producto cuya presencia también empieza a ser sinónimo de prestigio en el extranjero. Así acaba de ocurrir en una feria gastronómica celebrada hace varias semanas en Tokio, en donde el queso ha logrado un premio.
Prestes es la marca recientemente galardonada en el país asiático. El premio parece una consecuencia de la política de promoción emprendida por las fábricas vilalbesas, como reconocía ayer Adela Fernández Cuba, una de las responsables de Prestes. La posibilidad de acudir a Japón se gestó en la edición de la feria Alimentaria que se celebró el año pasado.
Un distribuidor se encarga de la comercialización en Japón, país al que Prestes envía cada semana un total de 270 quesos. De todos modos, no es el único país lejano al que se envía mercancía. A Corea y a Australia se manda también una parte de la producción, que además empieza a introducirse en otros mercados: Fernández Cuba desveló ayer, por ejemplo, que en días pasados se había mandado por primera vez mercancía a la República Dominicana.
En Madrid
Convencida de que ese es el futuro, el próximo paso de marcas de la Denominación de Orixe San Simón da Costa será la asistencia al Salón Internacional del Club de Gourmets, que empieza el lunes en Madrid. En esta feria se han organizado catas concurso en los que el queso ha logrado premios.
El mercado extranjero, en cualquier caso, parece confirmarse como una alternativa cada vez más sólida. Marcas como As Fontelas distribuyen en países como Estados Unidos, Alemania o Inglaterra, y al primero de ellos también empieza a exportar Daniberto. Son, pues, pasos cada vez más firmes en la trayectoria de un queso que de las laderas del Monseivane ha pasado a país del Fujiyama y a otros casi tan lejanos.
La reciente distinción conseguida ante la Unión Europea, que ha dado ámbito comunitario a la Denominación de Orixe, es un aval para que el queso se introduzca en países en los que el consumo es alto. Con ese reconocimiento se ha avanzado en un camino iniciado hace décadas, cuando el queso bajaba a las ferias y feirones de Vilalba.