Los despidos van en aumento, muchas empresas encuentran problemas para abonar las nóminas de sus empleados a finales de mes y las pagas extraordinarias y la conflictividad laboral se ha incrementado en los juzgados de lo social, con demandas no sólo de despidos, sino también de reclamaciones de cantidad. Sin embargo, está situación todavía no se ha asentado en el Fondo de Garantía Salarial, el Fogasa, que asume el abono de salarios e indemnizaciones dejados de percibir por trabajadores por cuenta ajena de empresas declaradas insolventes o en procedimiento concursal. Las últimas estadísticas del Fogasa, las del pasado año, no recogen un incremento significativo de órdenes de pago como cabía esperar. Durante el pasado año el fondo abonó 1,2 millones de euros a 349 trabajadores de la provincia de Lugo, pertenecientes a 137 empresas. Se corresponden con 225 expedientes. En concepto de indemnizaciones abonó 714.827 euros y de salarios 546.740 euros. Durante el año anterior, el 2007, el Fogasa pagó 1,1 millones a 340 trabajadores lucenses, nueve menos que el pasado, pertenecientes a 130 empresas. Cabe destacar que en el 2006, año de bonanza económica, el importe de las indemnizaciones y salarios pagados por el fondo supuso 1,6 millones y los trabajadores afectados 434, más que en el primer año de la crisis económica. Aumento de la conflictividad Fuentes consultas apuntaron que los efectos de la crisis y del incremento de la conflictividad laboral se verán reflejados en las estadísticas de los próximos meses, dado que en los dos últimos meses tanto el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación, como los juzgados sociales, comenzaron a multiplicar el número de asuntos. En algunos círculos vinculados al ámbito laboral se comenta que en lo que va de año el SMAC, por ejemplo, pudo haber triplicado el número de expedientes, en relación con el mismo mes del año anterior. Otras fuentes calculan que en los juzgados de lo social pudieron haber entrado en lo que va de año unos 300 asuntos, lo que no solía ser habitual en años anteriores. La mayor parte de ellos son demandas por despidos y reclamaciones de cantidad. Estas últimas parece ser que están proliferando en los últimos meses en los despachos de los abogados laboralistas.